La mejor versión celeste suele surgir lejos de Balaídos

J. V.

VIGO

El Alcoraz es un buen escenario para que el Celta siga ofreciendo su mejor cara. El equipo de Eusebio está consiguiendo mejores resultados y ofreciendo mejor fútbol a domicilio que en sus actuaciones en Balaídos.

Salvo las excepciones de Irún y Cádiz, donde el equipo vigués no tuvo mentalidad competitiva, el Celta está muy fuerte a domicilio. Se ha comprobado en sus tres últimos desplazamientos: el de Tarragona en liga, donde ganó 0-2 de forma incontestable, y los de Copa a Villarreal y el Calderón.

El Celta es el cuarto mejor equipo de Segunda División fuera de casa. Ha sumado trece puntos en sus diez desplazamientos de liga. Únicamente le superan el Nàstic (17 puntos), la Real Sociedad (16) y el Cartagena (15).

El balance de los celestes es de 3 victorias, 4 empates y 3 derrotas en terreno ajeno. Peores son las cifras en Balaídos, donde los de Eusebio únicamente han logrado dos triunfos y un total de 10 puntos en otros tantos encuentros.

Los resultados pudieron haber sido incluso mejores fuera de casa, ya que en varios partidos se escapó la victoria al final después de haberse mostrado muy superiores al rival, como ocurrió en Salamanca, Sevilla ante el Betis y Las Palmas.

Más espacios para marcar

El Celta sale al terreno de juego con la misma filosofía en Balaídos que lejos de Vigo. Quiere ser el dominador del encuentro, presiona al rival arriba y busca siempre la portería contrario.

No es por tanto el estilo de juego lo que permite ver las mejores versiones célticas a domicilio, sino más bien otros dos factores.

El primero sería la actitud del rival. Los equipos cierran más espacios cuando visitan el coliseo vigués que cuando actúan como locales. El Celta encuentra más problemas para triangular y llegar con claridad al área contraria jugando en Balaídos. Fuera tienen más facilidad para sorprender al contragolpe cuando roban el balón.

Este hecho lo demuestra el número de goles marcados por el Celta en casa y fuera. Como local es el equipo menos realizador de la liga: únicamente ocho tantos marcados en diez encuentros. Solo en dos consiguieron lograr dos goles y en otros cuatro se quedaron sin marcar. Los problemas ofensivos en casa son muy grandes, a lo que se una la falta de pegada del equipo, la ausencia de un matador del área.

Lejos de Balaídos los celestes han conseguido anotar tres goles más (11), y salvo en Córdoba y en Irún, siempre conseguir batir la portería rival.

El factor psicológico

El segundo factor que puede influir en que el rendimiento sea mejor fuera de casa es más psicológico. Cuando los resultados son malos, como lo han sido hasta hace poco los célticos, y el equipo se ve en puestos de descenso, la presión de jugar ante tu propia afición es mayor, sobre todo en una plantilla tan joven como la que tiene Eusebio a su disposición.

Esta ansiedad se la podían sacar de encima más fácilmente en los desplazamientos.

Hoy en El Alcoraz los celestes tienen una nueva oportunidad para demostrar que a domicilio se encuentran cómodos. Si le imponen al juego la intensidad necesaria tienen muchas posibilidades de traerse los tres puntos.