La presentación de la moción de censura hoy en O Porriño supone un cambio de gobierno y la reagrupación de la derecha, tras la ruptura de Ordóñez en el 2003
20 ene 2010 . Actualizado a las 16:24 h.Un gran paso para O Porriño y uno pequeño para el PP municipal. La moción de censura, que hoy entregará en el registro un notario en nombre de las tres agrupaciones de centroderecha, supondrá una modificación en el gobierno y el primer ladrillo para la reagrupación de los populares.
La grieta que restó poder al partido se abrió durante la época del anterior alcalde, Jose Manuel Barros. Problemas entre el líder y Gonzalo Ordóñez, entre otras cuestiones, provocaron que en febrero del 2003 se produjera una escisión que no tardó en pasar factura. La recién creada agrupación de Independientes de O Porriño logró en los siguientes comicios un total de cinco concejales frente a los siete del PP.
La medida no habría tenido consecuencias graves si no hubiera sido porque Gonzalo Ordóñez decidió votar durante el pleno de investidura del alcalde al nacionalista Raúl Francés. Sus papeletas, unidas a las tres propias y a las dos de los socialistas pusieron por primera vez en la democracia un alcalde del BNG en el poder.
El cambio supuso un antes y un después en el municipio, que prácticamente no había conocido otro rostro desde la llegada de la democracia que no fuera el de Barros, debido al poco tiempo que duro Gonzalo Ordóñez padre en el poder.
En contra de las previsiones de Jose Manuel Barros, el antes ejemplo de las mayorías absolutas de los populares tuvo que abandonar el sillón desde la oposición.
La tranquilidad se volvió a romper en octubre del 2005. Desavenencias entre Nelson Santos y Gonzalo Ordóñez, que supusieron una de las principales trabas para la firma del actual acuerdo, volvieron a romper la derecha porriñesa. Tanto Santos como el edil Jacobo Vázquez se pasaron al grupo mixto durante los últimos tiempos antes de las municipales del 2007, a las que concurrieron con la lista de Ciudadanos por Porriño. Personas del PP e Independientes se acercaron a la nueva agrupación, cuya máxima durante la campaña siempre fue que solo llegaría al gobierno si su número uno lograba la alcaldía.
Negociaciones
Esta exigencia se convirtió en un reto para el PP durante los últimos tres años. Las negociaciones entre las tres agrupaciones no fueron pocas y se hicieron especialmente intensas antes del pleno de investidura de Francés y durante la moción de confianza que presentó, vinculada a la presentación de los presupuestos municipales.
Ni en la primera ocasión ni en la segunda se llegó al entendimiento. Pese a ello los acercamientos sentaron las bases para atacar en esta ocasión todos los muros que separaban a los tres líderes, Nelson Santos, Gonzalo Ordóñez y Manuel Carrera. Poco más de un año los separa de los próximos comicios, por lo que para muchos vecinos el pacto para que el concello tenga un gobierno de mayoría llega demasiado tarde.
Tanto estos como los simpatizantes del BNG preparan para la mañana de hoy una concentración en la plaza Arquitecto Palacios con el objetivo de expresar su repulsa a la moción de censura. Según las previsiones, el pleno en el que se debatirá la propuesta que otorgará el bastón de mando a Nelson Santos será el próximo lunes 1 de febrero. La sesión se celebrará en el salón del Concello a las 12.00.