Los niños abrigaron con su calor a los Reyes

La Voz

VIGO

Ni la tarde más desapacible desanima ni un poquito a los miles de niños que cada año esperan el día del año en el que los nervios y la ilusión se juntan en una explosiva combinación orquestada a la perfección para crear un ambiente mágico en el que los adultos se convierten en los cómplices perfectos. La gran cita con los Reyes Magos fue seguida una vez más por una multitud que se concentró en los alrededores de la calle Venezuela y arropó a su paso a Melchor, Gaspar y Baltasar en su recorrido desde la falda de O Castro hasta As Travesas desfilando por la avenida de Camelias. El alcalde y el teniente de alcalde dieron su bienvenida a Sus Majestades, y Melchor respondió a la calurosa acogida con generosos piropos a la ciudad, a la que dijo encontrar mucho más bonita que en visitas anteriores.

La cita comenzó con algo de retraso debido a la misteriosa desaparición del chófer de Baltasar, que le esperaba junto a su paje para que le llevase a su carroza. El conductor se convirtió en el inesperado protagonista de los primeros instantes del desfile, y fue recibido con sonoros aplausos cuando al fin «emergió» entre la multitud.

El desfile resultó uno de los más lucidos de los últimos años. La empresa La Fiesta Escénica organizó un montaje que hizo olvidar otras citas pobretonas en imaginación y medios. En esta, destacaron las creativas recreaciones del Puente de Rande y de un submarino amarillo confeccionados con globos, o una serie de originales bolas de cristal en cuyo interior se podían ver reproducciones del Sireno o el Olivo de Vigo, entre otros elementos que formaban parte de la comitiva, como payasos, animadores, grupos de motoristas en vespa, autobuses antiguos o las carrozas de las empresas y entidades colaboradoras.

Melchor guardaba un gran parecido con el director del Festival de Música de Vigo Are More, Roberto Relova. Gaspar se daba un aire con el periodista radiofónico Jacobo Buceta, y Gaspar era clavado y tan alto como el jugador del equipo de baloncesto Gestibérica, Patrick Pope.

Un año más, la caza y captura del caramelo volador fue el pasatiempo dinamizador de la visita de los Reyes Magos a la ciudad, que tras tomar buena nota de las peticiones de los pequeños, afrontaban ayer una ajetreada madrugada llevando regalos de casa en casa.