La alcaldesa de Cangas anunció ayer su decisión de acometer el derribo de la Casa do Mar e iniciar la construcción del proyectado edificio de servicios sociales sin esperar financiación de la Xunta. La obra se realizará con cargo al Plan E, si bien solamente una primera fase, consistente en un semisótano, bajo y primera planta. Quedará para una actuación posterior completar el edificio con otras dos plantas y ático.
El coste rondará los 700.000 euros, algo más de la cuarta parte de la cantidad que recibirá Cangas del Plan E (2,7 millones).
La pretensión es destinar la planta baja a centro de mayores. Contaría con una amplia sala para celebrar los bailes semanales y estancias para diversas actividades.
La alcaldesa contaba con un compromiso del anterior gobierno de la Xunta de asumir la financiación del centro social. Fue una promesa de Anxo Quintana que no llegó a concretarse en un convenio oficial y que tras el cambio de gobierno no fue ratificada.
Parte de la planta baja de la Casa do Mar fue utilizada por los mayores de la asociación Santiago Apóstol hasta que tuvieron que desalojarla por peligro de derrumbe. El entonces alcalde, el popular José Enrique Sotelo, y Vicepresidencia de la Xunta, protagonizaron un largo y duro enfrentamiento. Finalmente, el Concello alquiló un local en la calle Hío para acoger a la citada asociación y Vicepresidencia otro en la calle Baiona para los mayores en general.
Entretanto, ya con el actual gobierno local, el Concello tramitó la reversión de la Casa do Mar con la pretensión de derribarlo y construir un centro social municipal. El edificio, que fue inaugurado por los Reyes en julio de 1976, fue el centro de salud de Cangas hasta el año 1995, cuando entró en servicio el actual. Fue sede del ISM, de Capitanía y del Organismo Autónomo de Turismo. Desde hace tres años está vacío, esperando su demolición.