Los seres animatrónicos creados por La Fiesta Escénica de Baiona asombran al público del circo Roncalli en Alemania
24 oct 2023 . Actualizado a las 18:08 h.Los osos polares animatrónicos creados por la compañía artística de Baiona La Fiesta Escénica triunfan en el circo Roncalli de Alemania. El número de doma clásica que dirige el creador de estos seres superrealistas, Martín Abel, constituye el espectáculo central de la carpa más prestigiosa del país germano durante esta temporada de Navidad.
Las calles de Berlín están empapeladas con los carteles que anuncian esta exhibición que es fruto de dos años de trabajo e investigación de esta familia de artistas y creadores argentinos que llegó a Baiona hace siete años. A esta ciudad se han desplazado los cuatro miembros de La Fiesta Escénica y cinco colaboradores de Baiona para dar vida a los primeros osos polares robotizados del mundo del circo.
Están llevando a miles de berlineses la ilusión de disfrutar de unos animales que han desaparecido del mundo del espectáculo porque están en peligro de extinción, pero que cobran vida gracias a cinco reproducciones animadas que guardan un parecido extraordinario con la realidad. Realizarán un total de 30 funciones durante la presente temporada navideña. Ya han llevado a cabo la mitad y han despertado los aplausos del público y de la crítica especializada, que se ha deshecho en elogios con la nueva coreografía.
En la nave de Oia
Los osos han salido de la «nave- fábrica de sueños»" que la compañía tiene en el municipio de Oia, el lugar en el que preparan todos sus espectáculos y almacenan sus montajes.
Abel Martín no dudó en viajar hace dos años a Las Vegas y convencer a María Rugama, que hizo los dinosaurios de Jurassic Park , para desplazarse hasta Oia a enseñarles la técnica para la creación de figuras con látex.
La reconocida artista plástica pasó tres meses con ellos desvelando sus secretos. Gracias a sus enseñanzas han podido terminar los cinco osos que ahora se hacen populares en Berlín.
Una persona se introduce dentro de la estructura para hacerlos caminar, mientras que los gestos pueden programarse mediante un ordenador gracias a unos mecanismos que se accionan por control remoto.
El director de la compañía recuerda cómo lo más costoso de estos seres animatrónicos fue el pelo. Lo fabricó una compañía americana que trabaja para las grandes producciones de Hollywood. Son los mismos que realizaron el pelo del oso de «La Brújula Dorada», «King Kong» o el personaje de Star Wars Chewbacca, explica Martín.
El resultado han sido unas reproducciones casi perfectas que durante esta temporada de Navidad asombran al público alemán y hacen cierto que en el circo todo es posible.