Un siglo de trabajo en el «exilio»

La Voz

VIGO

Tomiño le debe no solo ese inmueble sino la oportunidad que le brindó a los cientos de vecinos que pasaron por sus aulas, a los que a principios de siglo emigraron. Fue un grupo de hombres de Taborda y Piñeiro los que fundaron en Nueva York la sociedad Unión del Porvenir como punto de unión y lugar de encuentro lejos de su tierra. Era el 24 de diceimbre de 1918. Después abrirían una sede en Argentina y otra en Lisboa. Gracias a las ayudas particulares y a las cuotas mensuales lograron reunir los recursos para construir en su ayuntamiento natal el edificio del mismo nombre, que fue inaugurado en 1933.

Durante años formó parte del devenir local pero, a partir de mediados de los setenta comenzó un declive que le llevó a un estado casi ruinoso. Por eso, su recuperación significa también la de la memoria de una historia individual y colectiva.