El Concello de Gondomar organiza un curso dirigido a artesanos con el objetivo de recuperar técnicas textiles que datan del siglo XV y que permanecían en el olvido
19 dic 2009 . Actualizado a las 02:00 h.Gondomar está logrando recuperar técnicas textiles que se empleaban durante la Edad Media y que habían caído en el olvido en Galicia. Un curso que se clausura hoy en este municipio está permitiendo a un grupo de artesanos volver a descubrir la manera en la que nuestros antepasados elaboraban colchas, tapetes y cualquier tipo de prendas. Lo imparte la especialista María José Martínez Pérez y es posible gracias a la colaboración del Concello de Gondomar con la Fundación Centro Galego de Artesanía e Deseño y la Asociación Galega de Artesanos Tradicionáis.
Las clases se están desarrollando en los locales del Centro de Desarrollo Local de Gondomar, en cuya segunda planta está instalado el taller textiles con telares tradicionales más importantes de la comunidad. El curso se denomina «tejidos de marco» y permite a las participantes la posibilidad de asimilar un saber tradicional centenario que todavía pervive en algunos pueblos de Portugal. Los resultados de esta técnica son espectaculares, dando lugar a redes con múltiples formas geométricas elaboradas a merced de unos determinados cruces de hilos que no son tan sencillos como parecen a simple vista, según asegura la artesana María José Martínez.
Los tejidos de marco son un conjunto de técnicas textiles que se extendieron desde la Edad Media por Europa siguiendo la ruta del Camino de Santiago. La mayoría de las técnicas se perdieron a lo largo de los siglos, de ahí que el objetivo de este curso formativo sea recuperarlas y actualizarlas. El curso tiene una duración de 50 horas y se reanudará del 11 al 16 de enero con la profesora Elisabete R.Sousas con clases prácticas. El municipio gondomareño continúa siendo de esta forma una referencia en Galicia en el mundo de la artesanía, no solo por la importante feria que organiza la asociación de empresarios Achego a finales del verano, sino también por los diferentes cursos formativos que acogen las instalaciones del antiguo colegio.