La practicidad recibe al estilismo

Víctor López

VIGO

Sergio Kresic entrenó dos temporadas a Eusebio en el Valladolid, pero el ahora celeste cogió poco o nada de la identidad futbolística del actual entrenador del Las Palmas

19 dic 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

Sergio Kresic y Eusebio Sacristán se reencontrarán esta tarde diez años después de que el técnico se despidiese del entonces futbolista del Valladolid. Ahora se verán como responsables de dos equipos, y con dos filosofías de entender el fútbol bien distintas.

Su primer encuentro fue hace doce años. El balcánico llegó a Pucela como recambio del chileno Vicente Cantatore, un amante del fútbol de ataque. Eusebio salió como jugador de Vigo para terminar su carrera ante sus paisanos. Allí lejos de lo que había disfrutado con Johan Cruyff se encontró con un Kresic al que su fama de práctico le avalaba.

«Conozco bastante bien a Kresic. Lo tuve como entrenador en Valladolid un par de temporadas. Sé que es un técnico que maneja muy bien los partidos y hace que su equipo no se descomponga nunca. Lee muy bien el juego. Cuenta con muy buenos futbolistas en la parte de arriba y no se descompone nunca en la parte defensiva. Afrontan los partidos con mucha paciencia», comentaba ayer Eusebio sobre el que fue su entrenador. Kresic como futbolista era defensa, y eso lo plasma en sus equipos. Sus primeros buenos resultados en España llegaron dirigiendo al Burgos, y aunque tuvo un paso corto por el Betis fue en el Mérida donde se hizo un nombre.

La filosofía del futbolista canario parece encontrar en Kresic a su más disciplinado instructor ya que ha vivido dos etapas diferentes dirigiendo al Las Palmas. «Es un muy buen entrenador que ha obtenido buenos resultados durante toda su carrera deportiva. Le da a su equipo una idea clara de juego y de lo que quiero que es eficaz. Cuando alguien decide contratar a Sergio Kresic es porque sabe lo que le va a dar, y ellos considerarían que lo necesitaban», comenta Eusebio.

Kresic por su parte ayer envió flores al estilismo del técnico al que en su día dirigió. «El Celta intenta jugar en casa y fuera, juega en cualquier zona del campo, juega con mucha triangulación y a base de determinadas cualidades de algunos futbolistas te puede hacer daño. Es lo que hacen todos los equipos, pero si lo hace el Barcelona es el Barcelona, y si lo hacen otros no es tanto. Es un buen equipo y puede ganar a cualquiera, como también le puede ganar cualquiera».