Dos victorias seguidas y en quince días se ha pasado en el entorno celtista de verlo todo negro a un optimismo incluso desmesurado en algunos casos.
El entrenador del Celta, Eusebio Sacristán suele optar por el camino del medio, el más prudente, aunque no oculta que estos seis puntos le ilusionan a la hora de pensar en metas mayores a las que ha sufrido desde que ha llegado a Vigo.
El técnico vallisoletano, que reflexionó sobre los últimos acontecimientos y sobre el futuro en los micrófonos de Radio Marca Vigo, comentó que espera que «este sea el inicio de una racha muy buena para poder estar luchando al final por los objetivos que este club merece», declaró evitando mencionar la palabra ascenso.
Su defensa para los que dudan de su capacidad para llevar el equipo se basa en su ganas y su ilusión: «Lo único que puedo decir es que voy a trabajar día a día para dejar todo lo que tengo en favor de este club que me lo ha dado todo. Me voy a entregar a muerte hasta el último día que esté en este club para conseguir devolver la ilusión al celtismo y al lugar donde tiene que estar».
Momentos de dudas
Dice que nunca se ha planteado «tirar la toalla» aunque admite que ha pasado por momentos de dudas. «Viví un momento complicado la temporada pasada porque era una situación difícil y estaba dando mis primeros pasos como entrenador, entonces te entran las dudas de si estarás haciendo lo correcto. Ahora me siento cada día más fuerte y más seguro, teniendo claro que siempre se pueden hacer más cosas. Hemos tomado una serie de medidas que han dado resultado».
Se siente «orgulloso y emocionado» de ver que la plantilla ha estado a muerte con él cuando la destitución se erigió como una seria amenaza: «Para mí ha sido emocionante la respuesta de los jugadores en estos últimos partidos. Ha sido un grupo muy unido y con determinación para dar la vuelta a la situación. Hace que te sientas muy orgulloso de conseguir que todo el grupo vaya en la misma dirección». También agradece el apoyo de la directiva y el respaldo en confiarle un proyecto de futuro, aunque ve normal que existan dudas cuando las cosas van mal.
Sobre algún posible fichaje en enero, su prioridad es cubrir la baja de Aarón con «un jugador que nos ayude en esta posición para compensar la plantilla».
Volvió a darle un voto de confianza a los delanteros aunque sigan sin marcar, salvo el gol de Joselu en Cádiz: «Confío mucho en los jugadores que tengo incluso los de remate. Con una racha positiva todo el mundo irá aportando lo mejor que sí. No hay que estar preocupados. Por encima de las individualidades está el grupo», concluyó.