Piolín y Caballero

VIGO

Primero, una aclaración: el artefacto submarino que esta semana llegó a Galicia, procedente de Nueva Jersey, se llama Scarlet Knight , que significa Caballero Escarlata . Nadie, en ambas márgenes del Atlántico, lo ha conocido nunca por Piolín .

La fantasía del nombre, producto de algún admirador de la Warner, ha sido profusamente publicada y radiada, en lo que constituye un extraño fenómeno. El empeño en llamar de otra forma al ingenio científico autopropulsado sólo puede tener una explicación: evitar malignas connotaciones.

Porque, en los tiempos que corren, queda muy feo aludir en Galicia a El Caballero Escarlata . Fácilmente podría confundirse con el alcalde de Vigo, en su versión de superhéroe de la Marvel o de personaje vengador de Emilio Salgari. Con la que está cayendo con las cajas de ahorros, El Caballero Escarlata daría para toda suerte de chistes y jacarandas, en las que el regidor vigués aparecería con capa y florete, luciendo en la pechera el logotipo de Caixanova sobre campo de gules.

Para evitar el incómodo paralelismo, los palmeros habituales se apresuraron en rebautizar al sumergible, llamándole Piolín . Los robots submarinos aun no saben hablar, pero confiamos en que, en una futura visita, el propio artefacto pueda desmentir a los fabuladores.

En el colmo del absurdo, durante días se dijo que Piolín era el nombre con que lo habían apodado sus creadores. Por desgracia, este personaje de Looney Tunes se denomina en inglés Tweety . Difícilmente en Nueva Jersey hayan oído hablar nunca de nada llamado Piolín, salvo que vean los dibujos animados en su versión hispana. Rutgers, la universidad creadora del artefacto, llamó al cacharro El Caballero Escarlata porque es la mascota de la institución. Representa a un caballero, inspirado en Los cuentos de Canterbury , que va vestido de rojo chillón, con abundantes plumas. Los estudiantes, siempre ocurrentes, lo apodan El Pollero .

Sentido del humor no les falta a los alumnos de Rutgers, cuyas principales fraternidades son Delta Phi y Zeta Psi, esta última de evidentes connotaciones con el presidente Zapatero. Por otra parte, la Universidad creadora del robot presume en su página web de dos hitos históricos. En abril de 2008, batieron en su campus el récord Guinness de más personas vestidas de tortugas ninja . Dos años antes, el de más gente vestida de Buscando a Wally .

Todo esto, que pudiera parecer grotesco, no impide que Rutgers tenga un Nóbel de Medicina, Selman Waksman, que lo ganó en 1952 por descubrir la estreptomicina. Esa es la diferencia entre una universidad de EEUU y una española. Y lo que hace difícil reírse de las ocurrencias de allí, y tan sencillo reírse de las de aquí. eduardorolland@hotmail.com