La constructora del puerto deportivo paga a cuatro empleados ociosos desde el 5 de agosto, cuando el Concello limitó el acceso
09 dic 2009 . Actualizado a las 11:50 h.Tres operarios de Puentes y Calzadas y un palista de Excongal, contratada por la empresa que construye el puerto deportivo de Massó, llevan cuatro meses a pie de obra, pero sin trabajar y cobrando su salario a fin de mes. Pasan la jornada laboral escuchando la radio, charlando, jugando al tute y al chinchón y paseando alrededor de la caseta de obras. Llegan a las 7.00, dando relevo al agente de seguridad que custodia la zona por la noche, y se van a las 15.00 horas, justo cuando llega el otro agente que vigila la caseta, el generador y la pala por la tarde.
Es una más de las numerosas situaciones curiosas relacionadas con el conflicto de Massó, en el que un proyecto de 18 millones de euros está paralizado por cinco señales de tráfico que el gobierno cangués, a petición de uno de los tres socios que lo forman, ACE, la cofradía de pescadores y el Foro Social de Cangas, acordó colocar para impedir el acceso de los camiones.
Son, en total, seis personas controlando una obra que no avanzó nada desde el 5 de agosto. En estos cuatro meses, solamente un día hubo movimiento. Entraron unos pocos camiones cargados de piedra escoltados por la Guardia Civil por un estrecho vial al que el Concello no había colocado todavía la señal de prohibido. La jornada se saldó con la detención de dos marineros de la cofradía canguesa. Ahora, todos los posibles accesos al puerto están cerrados con sus correspondientes señales.
Hace un par de semanas, la empresa comunicó a los trabajadores que iba a reiniciar las obras. Los operarios despertaron de su letargo, repararon la barrera que estaba colocada en el mar y se concienciaron para empezar. La empresa no consiguió la protección policial que pretendía y desistió de su intención, no sin remitir al Concello un burofax quejándose y responsabilizándolo de los daños y perjuicios que sufre a causa de las señales que impiden el acceso de los camiones.
Desde el 2005, cuando la promotora, Marina Atlántica, obtuvo la autorización para construir el puerto, lo único que hicieron las dos empresas contratadas para ejecutar el proyecto fue echar unos pocos camiones de piedra al mar, reconstruir y anchear unos cien metros del llamado muelle roto y otros doce del espigón que hay frente a la chimenea, ni un 1% de la obra.