11 nov 2009 . Actualizado a las 02:00 h.
El gabinete de Caballero preparó bien el viaje de ayer. Discurrió solo por calles amplias (Venezuela, Pizarro, Travesía y Jenaro de la Fuente) sin que se viera afectado por los inconvenientes que en ocasiones generan las obras públicas. Uno de los ocupantes del autobús lo tenía muy claro: «Por aquí no hay ningún problema, pero ayer tardamos 40 minutos desde la avenida de Castrelos a Balaídos pese a que no hay distancia. Motivo: las obras».
El alcalde ha decidido dar ejemplo usando y promocionando el bus, y renunciando puntualmente al coche oficial, solo semanas después de que la oposición denunciara que ha disminuido el número de usuarios de Vitrasa.