La policía interviene de madrugada en una casa de Teis donde un vecino arrojaba a la calle numerosos enseres domésticos
10 nov 2009 . Actualizado a las 11:55 h.Hay personas que canalizan la frustración destrozando un vaso o una taza. En otras ocasiones la agresividad afecta al mobiliario urbano y a los escaparates o vehículos que están en la calle. Pero existen casos excepcionales en que las actitudes violentas mantienen en vilo y en vela a todo un vecindario. Es lo que ocurrió el pasado sábado a las tres y diez de la madrugada en una vivienda de la calle Maceiras, en el barrio de Teis.
A esa hora intempestiva una unidad de la policía local, adscrita a la sección de patrullas, recibió el aviso de la emisora central de que una persona estaba arrojando enseres por la ventana. Al llegar al lugar los vecinos manifestaron a los agentes que la situación con esa persona era insostenible ya que los altercados son continuos.
Los agentes trataron de convencer al vecino para que cesase de arrojar muebles. Pero el hombre hizo caso omiso y siguió tirando cosas. Había arrojado una ventana, una silla, trozos de maderas, objetos de cristal...La policía tuvo que localizar por teléfono a un familiar que les contó que conocía la situación pero que no podía hacer nada, ya que en ocasiones es extremadamente violento, aunque dijo a los agentes que los familiares están dispuestos a colaborar para evitar más incidentes.
Los policías tranquilizaron al vecindario pidiéndole que se metieran en sus casas. Finalmente los agentes consiguiese que el hombre abriese la puerta. Los policías le tranquilizaron y le identificaron. Se trata de L. G.V, natural de Teo (A Coruña), de 60 años y vecino de Vigo. A continuación solicitaron una ambulancia para que un facultativo valorase el estado mental de esta persona. Fue trasladado a un centro médico donde ingresó en observación.