El Celta pretende seguir mostrando en la Copa su imagen más brillante

Víctor López

VIGO

Eusebio volverá a rotar a su equipo habitual para dar entrada a los jugadores que cuentan con menos minutos

28 oct 2009 . Actualizado a las 03:13 h.

Las alegrías del Celta en esta temporada han llegado, sobre todo, a través de la Copa. El equipo vigués logró su primera remontada en muchos meses ante el Real Unión de Irún (2-1) en la primera ronda, y obtuvo su resultado más abultado de esta campaña frente al Girona (1-3). Estos dos sorbos de una competición que desalienta en sus primeras eliminatorias, le sirvieron a los celestes para mitigar la desazón que le ha producido un decepcionante comienzo de Liga con el equipo flirteando un año más con los puestos de descenso. El torneo copero entra a partir de ahora en su fase más interesante. El problema es que con un sorteo dirigido para dieciseisavos de final, y a doble partido, los equipos de Segunda se ven obligados a jugar con rivales de Primera que en su mayoría son de escaso nombre, y de nulo tirón. Este es el caso del Tenerife de Oltra al que el Celta derrotó hace tan solo un año en Balaídos cuando ambos estaban en la misma categoría. Los chicharreros son, de lo que había en el bombo, uno de los equipos más asequibles que podían tocarle al Celta. En esta temporada han perdido sus cuatro partidos a domicilio en Liga en los que ha encajado diez goles. Su fortaleza, algo que ya le sucedía el pasado año, la muestra cuando juega en casa. Para el aficionado local acudir a la cita de hoy será una cuestión espiritual. Con un horario problemático, entre semana, con televisión, y ante un contrario sin figuras, lo terrenal invita a quedarse en casa. Solo la esperanza de ver a los célticos peleando por los altares de una competición este año, con ese fútbol sin complejos que pregona Eusebio, puede servir de gancho para la función de hoy. Esto pasaría por un triunfo que el celtismo añora, especialmente cuando sus futbolistas actúan en su campo. Solo han ganado un partido en casa y fue el de Copa. El otro hilo del que tirar será el regreso de Dinei. El brasileño encandiló al público vigués en su primer tramo en España aunque luego terminó por desinflarse. Su sonrisa perenne, y sus maneras de ariete de un grande, le convertían en un jugador deseado que en Tenerife todavía no ha encontrado su sitio. En esta ocasión tendrá una oportunidad para reclamar minutos, en un escenario en el que lo normal es que sienta muy cómodo. Los secundarios en busca de la gloria también aparecerán en el bando celeste. Puede ser el día de jugadores que no han tenido minutos como Jonathan Vila que no se ha estrenado en toda esta campaña, o el de un Arthuro que intentará deshacer el mal fario que persigue a los delanteros célticos que no han sido capaces de lograr ningún gol en esta temporada. Los Yoel, Roberto Lago, o ahora hasta el propio Bustos, también pueden contribuir a darle alicientes a una Copa que hasta octavos de final no alcanza su momento serio.