El Celta mantuvo por primera vez en esta temporada su puerta a cero y casi no sufrió ante el mejor ataque de la categoría
26 oct 2009 . Actualizado a las 02:00 h.El Celta obtuvo ayer su mejor nota defensiva de la temporada. Curiosamente, en el día que parecía más complicado, la zaga celeste ofreció una sobriedad que da continuidad a la línea ya expuesta en Cartagena. Ante el equipo que llegaba a Vigo con el cartel de máximo goleador de Segunda, los celestes lograron no encajar un tanto por primera vez en sus once partidos oficiales de esta campaña.
El Rayo solo se había quedado sin marcar en su desplazamiento a Cartagonova. Ayer ni el Pichichi Rubén Castro, ni Piti, ni Pachón, pudieron con una defensa que rayó la perfección. Con dos centrales zurdos, tras el regreso de Catalá, la formación viguesa ofreció su imagen más sólida de la temporada sin mostrar apenas resquicios de luz para el contrario, e incluso aportando en las jugadas de estrategia en ataque.
La circulación con López Garai
El cambio de López Garai por Bustos no ha sido puntual. Tras lo visto en Cartagena, el medio centro vasco ha tomado el mando. La pelota circula con una rapidez que antes no tenía, y aunque se pierde algo en la capacidad de recuperación, la diferencia especialmente en los partidos de Balaídos se nota cuando el Celta tiene el control del juego. Fue el partido en el que el equipo vigués dominó durante más minutos a su adversario. No tuvo esas dos caras que acostumbraba en esta temporada. No fue capaz de ganar pero no dio muestras en ningún momento de que pudiese perder.
Nueve tripletas de ataque
Eusebio probó ayer su novena tripleta ofensiva en nueve jornadas de Liga. El regreso de Joselu vino acompañado de un desplazamiento de Aspas a la derecha. El moañés es el único jugador de la plantilla que ya ha jugado en las tres posiciones de arriba. Como le sucede en la izquierda, sigue dando menos en la banda que por el centro, pero su movilidad de ayer, junto a la de Aarón, permitieron a Joselu disponer de más opciones de gol. Lo negativo es que una vez más, no las convirtieron.