Si bien los fondos del primer Plan Zapatero no han llegado para mejorar las escalinatas, todavía queda esperanza de que estas actuaciones encajen en la próxima tanda prevista para el 2010. El segundo plan E dará prioridad a temas más ambientales, sociales y a investigacíón y desarrollo. Teniendo en cuenta que ni el parque de O Castro se libra de este abandono, malo será que no se pueda incluir algún peldaño entre tanta humanización.
Entre las escasas escaleras dignas de conocer figura la situada a la altura del número 9 de la calle Romil con un diseño peculiar, barandillas negras y doradas, diferente arbolado y farolas modernas, que por su aspecto da la impresión de que nunca se limpiaron. También las de la Baixada á Fonte son dignas de mención.