La Xunta controla a los docentes de la Escuela de Idiomas con un inspector en el día de su protesta
VIGO
A primera hora de la mañana, cuando los profesores de la Escuela Oficial de Idiomas se despertaron en las clases en las que habían permanecido encerrados toda la noche, tenían una visita. Era un inspector enviado por la Consellería de Educación, la misma consellería que no ha recibido a los profesores para atender sus críticas. Educación no mandó un inspector la semana pasada ni la anterior, lo mandó el día en que todo el cuadro docente protestaba.
El resultado de su visita de tres horas se comprobó por la tarde. Educación pretendía contradecir las reivindicaciones de los docentes y de los estudiantes, que decían que la Escuela de Idiomas de Vigo ha perdido este curso 700 alumnos que se han quedado en la calle por falta de plazas. La Xunta envió un comunicado a los medios en el que aseguraba que todavía quedan en el centro 1.120 plazas vacantes. Tenía razón.
Pero no contaba todo. Esas más de mil plazas son para clases que se celebran por la mañana. Según los cálculos de la Escuela de Idiomas, los 700 vigueses que se han quedado sin un pupitre lo habían pedido por la tarde. Es el momento del día que más gente suele tener disponible, porque es una escuela de adultos. Aun así, Educación aprovechó para intentar desmentir a la directora de la viguesa, Cristina González -«quedan corrixidas por si mesmas as declaracións verquidas desde o equipo directivo»-, pero sin hacer ni una sola referencia al turno de tarde y a toda la gente que no tiene plaza.
Sin embargo, la consellería quiso manifestar ayer «o seu compromiso de lograr que ningún galego que solicite praza quede desatendido». Por lo pronto, Educación se topará con más de mil firmas de alumnos respaldando la retirada de la circular 5/2009, la norma que ha eliminado quince plazas de profesores en Vigo y que ha provocado encierros en todas las escuelas de Galicia.