El 19-J volverá a al actualidad política este otoño. La plataforma que aglutina el movimiento social, económico y político en contra del decreto de la estructura periférica de la Xunta de Galicia, que creó dos delegaciones territoriales en la provincia de Pontevedra, presentará esta semana ante el Parlamento toda la tamitación para poner en marcha una iniciativa legislativa popular para que se acabe debatiendo en sede parlamentaria el modelo territorial propuesto por la Xunta.
El escrito se ha pulido para evitar que cualquier defecto de forma acabe tumbando la iniciativa. Una vez presentada la solicitud esta debe ser evaluada en un perído máximo de un mes. En Navidad ya se estarán pidiendo firmas en las calles de Pontevedra.
La plataforma debe conseguir que al menos quince mil pontevedreses estampen su firma avalando la iniciativa legislativa popular. Pero los apoyos se pedirán también en otros municipios de la comarca. Se intensificará el trabajo sobre todo en los concellos que apoyaron la manifestación del 19 de junio contra el decreto que estableció las superdelegaciones de la Xunta. Al tratarse de una iniciativa legislativa de ámbito autonómico las rúbricas pueden proceder de toda Galicia, aunque la plataforma sea de ámbito local.
A partir de que se autorice el trámite, las quince mil firmas deben ser recabadas antes de cuatro meses, aunque se puede lograr una prórroga de dos meses. El BNG y el PSOE, integrados en la plataforma, se garantizan así mantener vivo el debate político de la polémica por la capitalidad.
Debate
La iniciativa legislativa solo garantiza que la cuestión se debata, no que se cambie el decreto. Pero la plataforma apela a que corresponde al Parlamento la toma de decisiones sobre la organización territorial de Galicia, y no al Gobierno de la Xunta. «O PP ten que ser consecuente», dice Miguel Vilacova, portavoz de la federación de vecinos Teucro. Lo que busca la medida es evidenciar las posturas de los partidos sobre la organización territorial de la administración periférica de la Xunta. Y a la par reactivar un debate que marcará la agenda política local del otoño. El decreto en función del cual se crearon las denominadas superdelegaciones territoriales desató un enfrentamiento entre Vigo y Pontevedra, relacionado con las competencias de las ciudades y la posible creación, de facto, de una quinta provincia.