No es fácil para las dos comunidades de montes explicar el destino que le darán a las cantidades que puedan recibir del Concello y de Fomento, respectivamente. Ambas manejan presupuestos reducidos, del orden de los 200.000 euros anuales destinados a gasto corriente, por lo que los pleitos que han ganado pueden hacerles nadar en una relativa abundancia.
En el caso de Teis lo tienen claro: quieren dedicar lo que ingresen por el zoo a seguir adquiriendo terreno para convertirlo en monte con especies autóctonas, algo que han iniciado con los beneficios de un pleito que ganaron a Audasa, quien ocupó tierras comunales para la AP-9 (ramal Rande-Puxeiros).
Cabral también declara la ampliación y mejora del monte como su objetivo prioritario y fundamental, aunque en su caso los ingresos pueden ser tan elevados que den para más cosas. De momento, en estos momentos están ultimando un parque en cerca de 30.000 metros cuadrados que adquiriró la comunidad cerca del Ifevi, donde van a plantar cerca de mil árboles.
«Quede claro que en nuestras asociaciones nadie cobra nada por trabajar por el monte», explican ambos.