La sociedad crediticia se erige en el segundo máximo accionista con el 25% y ahora debe decidir su papel
10 oct 2009 . Actualizado a las 02:54 h.Caixanova se convirtió en el segundo máximo accionista del Celta al convertir 5,5 millones de euros de crédito ordinario en el proceso concursal en acciones del conjunto vigués. El escrito fue presentado en el juzgado de lo mercantil de Pontevedra el último día del plazo dado por el juez después del convenio para que todos los acreedores eligieran una de las tres opciones de cobro que especificaba el plan de viabilidad del club.
La caja del sur de Galicia, que había votado de un modo favorable la propuesta de convenio en su día, fue una de las que cambió de modalidad. Concretamente en este crédito de 5,5 millones se había decantado por la quita del 85% con cinco años de espera según consta en el plan de pagos del convenio y lo había hecho además desestimando la posibilidad de reclamar directamente ese dinero a los consejeros del club, que aparecen como avalistas de la póliza 0800-054000960 firmada en agosto del año 2004, ejercicio en el que Carlos Mouriño ya era consejero del club (había entrado en febrero del mismo año) bajo la presidencia de Horacio Gómez. En aquel staff también estaba el hoy vicepresidente Ricardo Barros.
Con esta capitalización de deuda en acciones Caixanova se erige en la segunda fuerza dentro del accionariado del conjunto vigués -una vez que se haga efectiva la puesta en marcha de la ampliación de capital mixta aprobada- con más de 91.000 títulos a su nombre, cuestión que le permitiría entrar en el consejo con varios representantes y que estará en función de cómo quede el reparto accionarial una vez que se cierre el período de suscripciones.
Resta ahora por saber cuál será el camino a seguir por parte de la entidad, que tenía hasta ahora un testimonial 0,86% de acciones. Sus rectores pueden elegir entre hacer valer su posición preponderante y entrar a fondo en la gestión del club, prestar su apoyo a Carlos Mouriño o incluso vender sus acciones si existe un comprador.
De llevarse a cabo la alianza entre la caja y el grupo de Mouriño -la cúpula de la entidad y el presidente mantienen una buena relación- dejarían en una posición minoritaria al grupo sindicado de accionistas formado por ex jugadores, aunque aún en ese escenario sus 3,5 millones de euros podrían permitirle entrar con un miembro en el próximo consejo de administración celeste salvo que se llevase a cabo la operación acordeón con una reducción y posterior ampliación.