Rivales en el campo y en el juzgado

La Voz

VIGO

La judicialización a la que Lendoiro ha llevado al Deportivo no se ciñe solo a sus conflictos con jugadores. Los desencuentros del presidente blanquiazul con sus homólogos de otros clubes han provocado otras dos decenas de conflictos, parte de los cuales se han llevado por la justicia deportiva de Federación Española, UEFA o FIFA, mientras que otros se han dirimido o están pendiente de hacerlo en los tribunales ordinarios.

La mayoría de los desencuentros, como sucede con los ex futbolistas, son por deudas contraídas por el Deportivo. La última y que a punto estuvo de impedirle al club coruñés inscribir jugadores en la Liga fue por parte del Mallorca. El club balear le reclamaba parte del traspaso de Albert Luque y por este motivo pidió a la LFP que le cerrara al Deportivo la hoja de inscripción de futbolistas para la presente temporada, algo que no consiguió desbloquear hasta un día antes de iniciarse la competición.

Con anterioridad, había adoptado esta misma medida el Alavés, cuando reclamó el abono de varios pagarés vencidos de la venta de Bodipo. Además, el club vasco presentó una demanda judicial, que posteriormente paralizó tras un acuerdo con el Deportivo.

Demanda del Salamanca

Esa vía fue por la que optó en su día el Salamanca para cobrar los 600.000 euros que le correspondían del traspaso de Pauleta el Girondins de Burdeos. Un juez le dio la razón y, al final, el club coruñés tuvo que pagar intereses de demora, con lo que la cuantía ascendió a más de 720.00 euros. Esto es que por dilatar el pago, la entidad que gestiona Lendoiro tuvo que abonar veinte millones de pesetas más de lo que pedía inicialmente el Salamanca.

Un caso similar es el que le ganó el Atlético Baleares a la entidad coruñesa. Reclamaba el 10% del traspaso de Xisco al Newcastle y un juez de A Coruña le dio la razón y, salvo sentencia superior contraria, debe abonar 567.500 euros al equipo isleño.

Rentistas reclama 1,9 millones

En la actualidad, el Rentistas tiene presentadas dos demandas civiles contra el Real Club Deportivo en reclamación de 1,9 millones de euros (más de 300 millones de pesetas) por dos pagarés devueltos que correspondían al abono del traspaso de Filipe Luis.

Otros dirigentes optan por la FIFA, la UEFA o la federación para reclamar las cantidades que entienden que Lendoiro no les quiere pagar. El Sevilla, el Figueirense, el Oporto, el Bayern, el Juventus de Turín o el Nacional de Montevideo son algunas de las instituciones que pidieron apoyo a estos organismos. La suerte ha sido dispar para los intereses deportivistas. Victorias y derrotas, al tiempo que otros casos están todavía pendientes de resolución.

El mecanismo de solidaridad, sistema que sustituyó a los derechos de formación, es un pago que habitualmente el Deportivo tarda en hacer y por el que ha tenido un importante número de conflictos con algunos clubes. Entre ellos, el Sevilla, que en su día ganó en la FIFA el cobro de 25.000 euros por Barragán.

En el órgano rector del fútbol mundial resolvió también sus diferencias con Lendoiro el Sporting de Lisboa. En el mercado de invierno del 97, el Deportivo anunció el fichaje de Hadji sin coste alguno. La entidad portuguesa reclamó y la FIFA condenó al Deportivo a pagar 5 millones de dólares, que al cambio, por entonces suponían en torno a 750 millones de pesetas.

En otros casos, como el del Zaragoza por Lafita, ha sido el Deportivo el que ha acudido a los órganos de gobierno del fútbol y posteriormente a la Justicia ordinaria, En este caso pide a Lafita y, en su caso al club aragonés como responsable subsidiario, el pago de los 25 millones de pesetas que figuraban en la cláusula de rescisión.