Los socorristas de los arenales de Nigrán se mantienen firmes en su puesto, por contrato, pese a que caen chuzos de punta y cumplen sus ocho horas diarias
08 oct 2009 . Actualizado a las 11:42 h.¿Qué hacen once socorristas de los arenales de Playa América y Panxón en pleno mes de octubre? No es una pregunta con truco. Simplemente, cumplen con su contrato y con una puntualidad británica. Pero su situación no deja de ser surrealista porque, en pleno otoño y con tremendo temporal encima, a los únicos que se les podría socorrer es a ellos, que se mantienen en sus puestos desde las doce del mediodía hasta las ocho de la tarde. La siguiente pregunta tiene una respuesta no menos sencilla. Todo ese tiempo lo dedican a hablar, leer, estudiar apuntes y jugar a las cartas porque, por mucho que buscaran es difícil encontrar a un bañista intrépido con la que cae. Así las cosas y, aún a siete días de que se les termine el contrato, los once trabajadores se guardan como pueden en los puestos, que ya es bastante porque no es que sean muy confortables para el invierno. La situación es «absurda», reconocen tanto los socorristas como el propio alcalde, quien ayer reiteró que podrían participar en operativos de Protección Civil. Pero real y, sino que se lo pregunten a alguno de ellos. Javier Gómez explicaba ayer que ya se ha leido nada menos que La Odisea en estos días y ahora empieza con El Color de la magia . «Llevamos más de una semana sin hacer nada», señala impotente. A su lado, Raquel López, que repasa apuntes porque aún no pudo incorporarse a sus estudios.