El grupo de rock de la movida madrileña Gabinete Caligari editó en su momento un primer álbum bajo el título ¡Que Dios reparta suerte! Es lo que más piden en Navidad. Porque el resto del año ya se encarga César José Puime Nugareda (27 años) de repartir uno de los refrescos que más consumen del mundo. Solo lleva un año y medio con este empleo, pero lo hace todo de carretilla. -¿Qué ruta realiza? -Por la ciudad y, principalmente, por el centro: García Barbón, Rosalía de Castro, Arenal... -¿Inmune al caos del tráfico? -(Risas). En esas calles es donde más embotellamientos hay, sobre todo en los día de lluvia. -El lunes hasta pudo haber enviado un mensaje en una botella sin necesidad de tirarla al mar. -(Sonríe) Nos salvamos de la riada en algunas calles, porque distribuimos por la mañana. -¿Os ponen muchas multas? -Alguna nos cae, porque muchos conductores no respetan la zona de reparto y nos obligan a estar en doble fila. -¿Y con las humanizaciones? -Fatal, sobre todo en el tramo de Urzaiz. Para desplazar unas cajas a 50 metros, necesitamos media hora. -¿No os cronometrarán? -Terminamos la jornada al finalizar el reparto. -¿A quiénes sirven? -A las cafeterías, bares, restaurantes y discotecas. -¿Cuántas cajas cargáis en la carretilla? -Hasta 8 o 9, pero casi siempre llevamos 5 o 6. -¿Os han birlado alguna? -Sí, ya nos las han robado. -¿Y roto? -Sí, sobre todo al estar vacías. Una vez a un ex compañero le cayeron 18 cajas en una rotonda.