La sede viguesa del Colegio Oficial de Arquitectos inaugura mañana una exposición de Pablo Gallego en la que se evidencia el enorme cambio urbanístico que experimentó Galicia desde 1929
04 oct 2009 . Actualizado a las 02:00 h.Unha viaxe por....1929-2009. Deriva I es el título de la exposición que, a partir de mañana, se podrá ver en la nueva sede del Colegio Oficial de Arquitectos de Galicia. Pablo Gallego Picard propone un juego de imágenes para mostrar la evolución del paisaje urbano gallego entre el año 1929 y la actualidad. El experimento parte de las imágenes registradas por Luis R, Alonso, en 1929, para un documental que sería exhibido en la Exposición Iberoamericana de Sevilla. La repentina muerte del director dejó inacabado el montaje del documental. Sin embargo, el testimonio fílmico estaba ahí, con sus tres mil metros de celuloide grabados durante dos meses de rodaje. Más tarde, fue montado de forma secuencial, «con la idea de viaje, convirtiéndose en un testimonio fílmico único, por lo que tiene de documento temprano de una geografía y su paisaje nunca antes retratada de forma tan completa, así como por ser el primer intento de promoción de un país virgen de tal efecto». Ochenta años después, Pablo Gallego retoma aquel documental para recorrer todos los lugar grabados, y ponerse exactamente en el mismo lugar que en 1929 situó su cámara Luis R. Alonso. «Se convierte así en un guión preescrito de doble deriva tanto geográfica como de la memoria, ya que frente a la tendencia de ver el paisaje como un elemento de nostalgia, estético y formal, reflejo de un territorio del pasado y, por tanto, referente de origen de un país, se opone una reflexión sobre el cambio, sobre hasta que punto la supuesta destrucción de un territorio se basa en la falsa inmutabilidad del ambiente. Algo que es en si mismo deriva se convierte ahora en un país-aje de la memoria», explica el autor de esta reflexión. Una deriva La exposición se muestra como un activo instrumento para recuperar la memoria, pero al mismo tiempo para valorar nuestros avances o nuestras derivas. «Ahora ya no son las particularidades del lugar sino las formas genéricas de construir, las que irónicamente nos mueven en otra deriva y ofrecen un marco homogéneo de representación de otro pai-saxe, que a pesar de haber sido muchas veces aparentemente violentado, frente a un pasado inmóvil e idílico, no ha desaparecido, solo ha cambiado», afirma Pablo Gallego, en la memorioa de la exposición, para añadir: «Conscientes de elaborar una figura culta -país-aje, pai-saxe,- o tal vez sea porque como tal, el paisaje, ya no está, es, choca frente a una pretendida autenticidad de una tierra contada y nos genera un cierto sentimiento de perdidad de identidad». La exposición ofrece vídeos, fotografías, objetos variados, cartografía y postales de los diferentes lugares por donde pasó Pablo Gallego.