Mouriño respalda a Eusebio y pide paciencia para el proyecto céltico

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Considera clave que el Celta tenga estabilidad y comprende el enfado de la afición después del desastre del sábado

28 sep 2009 . Actualizado a las 09:41 h.

Carlos Mouriño mostró ayer su confianza en Eusebio Sacristán como entrenador del Celta. No tiene ultimátum porque no está cuestionado ni en entredicho. El presidente pidió tiempo y recordó que el proyecto necesita tranquilidad. Por el momento, pese a no conocer el triunfo en cinco jornadas y vivir un tercer inicio de temporada nefasto en Segunda División en el Celta parece no pasar nada.

«Eusebio no tiene crédito por partidos, nosotros analizamos mucho más que un partido, dos o tres, sino que analizamos un conjunto de cosas y por lo tanto no está en entredicho ni tiene crédito ni no; porque no nos lo hemos planteado», sentenció el mandatario vigués el día después de la derrota frente al Hércules y mientras presenciaba la victoria del conjunto filial en Barreiro.

De las palabras de Mouriño Atanes se desprende que una destitución estaría fuera de la hoja de ruta que impera en estos momentos en el club, en donde la necesidad de estabilidad es la palabra más repetida en los últimos tiempos: «Nosotros pensamos que debemos tener tranquilidad. Siempre hemos dicho que el Celta tenía que pasar una etapa de estabilidad y cuando menos alteremos las cosas mucho mejor para todos». La experiencia de los ceses anteriores tampoco juegan a favor de un movimiento de peones. Nadie ha mejorado a su antecesor.

El máximo accionista del Celta también envió un mensaje de respeto para los aficionados que el sábado mostraron su disconformidad con una sonora pitada e incluso pidiendo la cabeza del entrenador y del propio presidente. Considera «que la afición tiene todo el derecho a expresar lo que siente, pero creemos que el equipo necesita coger cierta confianza, agarrar el ritmo muchos jugadores de la categoría en la que están y eso se va a conseguir, al menos es en lo que confiamos». El problema es que las jornadas pasan, el equipo está anclado en el vagón de cola y las dos temporadas anteriores pesan como una losa. Entonces el equipo comenzó mal y acabó sufriendo.

A estas alturas hace dos años el proyecto de Stoichkov ya presentaba dudas y el curso pasado Pepe Murcia ya tenía una formación de detractores detrás de sí. Eusebio también ha perdido gran parte de sus apoyos entre la afición, pero al menos hasta Huelva mantiene el de la cúpula directiva celeste.