Al Real Madrid lo salvan los goles

Amador Gómez

VIGO

Otra vez tuvo más goles que fútbol. Al Real Madrid lo salva su acertado remate a portería. En otro partido muy discreto, horrible en la primera parte, volvió a golear, pero sigue sin agradar. La víctima fue en esta ocasión el Tenerife, que no mereció tanto castigo. En solo 10 minutos, Benzema acalló los pitos de la afición, indignada en el primer tiempo con la pobre imagen de su equipo en el Bernabéu, frente a un rival menor que llegó a dominar en casa del teóricamente invencible. El Madrid sigue sin agradar con su juego y mantiene muchas dudas. Sus jugadores, a quienes les cuesta sacrificarse y complementarse para tocar, tener autoridad y dar espectáculo, y a su entrenador, que sigue con las rotaciones y dejó a Kaká fuera del once por primera vez en la temporada. Después tuvo que recurrir a él, y sus compañeros y aficionados lo agradecieron.

Fue Kaká quien cerró la nueva goleada sin brillo de los madridistas, que a pesar de su clase y la pléyade de estrellas continúan reñidos con el balón y se arriesgaron demasiado. Y ya van varios encuentros malos, como los del Villarreal o el Xerez. Sin olvidar que también sufrieron lo suyo ante el Deportivo y el limitado Zúrich.

No lo pudo hacer peor el Madrid en la primera parte, y por ello se ganó los silbidos de sus seguidores en varios momentos de ese período y en el descanso. Lento hasta la desesperación, sin ninguna movilidad, sin ideas, con Xabi Alonso anulado en el medio campo, con sus figuras desaparecidas Un despropósito. Parecía que jugaba lejos del Bernabéu. Replegado, sin velocidad para salir a la contra e incapaz entonces ante el orden del Tenerife, que desde el principio asustó a Casillas.

Todo cambió tras el descanso. A los cambios de Pellegrini para levantar a un Madrid se sumó el tempranero primer gol de Benzema al poco de arrancar la segunda parte. Abrió la lata el francés y añadió otro gol a su cuenta que sentenció el partido tras una espectacular jugada de Cristiano Ronaldo.

Ni Casillas se salvó de los errores, aunque impidió que el Tenerife encontrase portería, algo que mereció con creces. Kaká cerró la cuenta en el 76.