Hasta A Ferrería cambia de cara

L.V.

VIGO

La compra de edificios y las obras de humanización están cambiando la fisonomía del casco vello incluso en su tramos más degradados

27 sep 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

Entre O Berbés del siglo XIX y la praza da Constitución del XXI. O Berbés representa el origen; la praza da Constitución, el futuro. Estas dos imágenes simbolizan el tránsito que ha vivido el casco vello vigués en el último siglo y medio. Hoy, tras años de abandono, la estampa de la derecha es una prueba de que la recuperación del conjunto, esta vez, se ha convertido en realidad

«¡A xente vaise pelexar por vivir aquí!». El augurio salió de la boca del teniente alcalde de Vigo, Santiago Domínguez, coincidiendo con una visita a las obras de rehabilitación que se están acometiendo en la zona de A Ferrería, uno de los enclaves tradicionalmente más castigados del casco vello vigués. La puesta a punto de esta zona, devorada hasta hace poco por las ruinas y la degradación social, se ha convertido en un símbolo del futuro del casco vello.

Más de una veintena de calles están siendo humanizadas en estos momentos; en algún caso el resultado ya es visible, como ocurre en Teófilo Llorente, que ha pasado a ser peatonal.

La política de compra de viviendas para su rehabilitación se está complementando con otras iniciativas. Así, el Concello ha empezado a obligar a los propietarios a reformar o demoler los edificios que estén en ruinas. Una posición que ha aplicado en O Berbés, concretamente en tres casas cuyo deteriorado estado se había convertido en un problema colectivo. Los particulares pueden acceder a un fondo de 600.000 euros del Concello con el que se subvencionan las rehabilitaciones.