La titular de Instrucción nº 4, Belén Rubido, candidata independiente a juez decano, quiere tener hilo directo con la Administración y buscar sitio para las nuevas salas
26 sep 2009 . Actualizado a las 02:00 h.La jueza de Instrucción número 4 de Vigo, Belén Rubido, en caso de ser elegida juez decano de Vigo, propondrá la optimización de la superficie del edificio de la Audiencia para ganar espacio y ubicar los nuevos juzgados que logre la ciudad en los próximos años. Con la implantación del juzgado de lo Mercantil, la superficie disponible de los dos edificios judiciales está agotada. En su visita a la Ciudad de la Justicia de Valencia, la jurista descubrió un sistema mucho más racional que el vigués para optimizar los espacios y ampliar las oficinas y salas de juicios en la misma superficie. «Las salas de vistas estaban abajo para no obligar a subir a los ciudadanos, estaba todo muy bien organizado», comenta.
Su campaña ha arrancado con fuerza. «Me aconsejaron que no pidiese el voto a los compañeros, pero fui a saludarles uno por uno para decirles quién soy», indicó esta jurista que estos días atiende el juzgado de guardia, rebosante de detenidos.
Rubido será la primera mujer que alcance el cargo de jueza decana en caso de ser elegida por sus 30 compañeros el próximo 1 de octubre. La magistrada resta importancia porque cree que «las juezas somos mayoría, no es algo excepcional sino la regla». Recuerda que los jueces varones son cada vez menos. También advierte que no aglutina el voto femenino sino que representa a un grupo alternativo e independiente de compañeros que preferían algo «distinto» al único candidato presentado hasta el pasado jueves. Hacía referencia al juez del número 2 de lo Social, Germán Serrano, que lidera la propuesta de la Asociación Profesional de Magistrados (APM), de corte conservador.
La candidata a juez decano negó que siga una tendencia concreta, ni conservadora ni progresista. «El fenómeno asociativo está muy reconocido pero no me considero afín. Hay un grupo dentro de la judicatura que no tiene afiliaciones, somos profesionales con diversas opiniones», explica.
La oferta de Rubido pasa por convertirse en una «cadena de transmisión» entre los juristas, y el resto de los profesionales del Derecho, con el poder ejecutivo, la Administración. Quiere hacer llegar a la Xunta sus peticiones, inquietudes o necesidades de material. «Cuanta más colaboración haya, mejor», indicó.
Su idea es «seguir luchando para que Vigo tenga lo mejor de lo mejor». Seguirá la línea del actual juez decano, Jaime Bardají, del que elogió su trabajo. «Se pretende hacer lo mejor posible, hay camino por hacer, seguir en la línea de mejora para que la Administración de Justicia sea completa y haya una colaboración íntima con el poder ejecutivo para que nos pongan medios. Es imprescindible», señala.
No se pronuncia sobre la huelga de jueces, convocada para primeros de octubre, porque coincide con el plazo de su hipotética toma de posesión. «Respetaré los acuerdos, el decano no toma decisiones», señala.
Su proyecto estrella es el impulso a las obras de la Cidade da Xustiza. Cree que la modernidad permitirá que los juzgados se comuniquen con los ciudadanos por e-mail o distribuyan más eficientemente los espacios comunes para notificaciones y embargos. «Reformar el edificio de la Audiencia es un plan ambicioso que se puede pensar en él», dice. Cree que, con la crisis, habrá que reforzar Civil y Social. «Estamos al servicio del ciudadano, yo transmitiré las ideas de los jueces, queremos optimizar los medios», subraya.