«Las monedas vírgenes y escasas son las más codiciadas, aun con defectos»

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Dice que muchos se dedicaron a guardar las pesetas del «1» de Franco, pero son las que menos valen, mientras que hay alguna de 1946, con estrella, que se cotizan a 6.000 euros

13 sep 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

Xulio Vázquez Atribuyen a la diosa Juno Moneta el origen de la palabra moneda, porque en su templo se acuñaron las primeras piezas de plata romanas. Aunque la numismática ya era conocida en tiempos del Imperio Romano, no se sabe con seguridad en qué momento comenzó como fenómeno social (coleccionistas). Antonio Besteiro Boán (69 años) puede presumir de ser el hombre que dispone de más variedad de monedas de todo Vigo. Pero nunca le romperán los bolsillos, porque es numismático. Las tiene perfectamente clasificadas y dispuestas para vendérselas a los clientes. -¿Le daban muchas monedas de pequeño y las guardaba? -(Risas). Soy natural de Taboada (Lugo). Emigré a Suiza en el año 1967. Trabajé en el ferrocarril, reparando las vías del tren. Tenía la central en Lausana. Y, en el tiempo libre, junto con unos amigos, me fui interesando por la numismática. No me limité solo a coleccionarlas, sino a saber cosas sobre ellas, hasta convertirme en numismático. -¿Cuáles fueron las primeras que coleccionó? -Eran suizas. Luego ya me fui haciendo con las de otros países. -¿Es una afición cara? -No, porque se pueden adquirir por 20 céntimos y muchas se revalorizan. Cada cual puede hacer una colección con arreglo a sus posibilidades económicas. Porque también hay monedas que valen miles de euros. -¿Por qué las prefiere a los billetes? -Porque se conservan mejor, mientras que el papel se deteriora más fácilmente, aunque también tengo algunos billetes. -Para guardar todas las que tiene necesitaría un monedero de récord Guinness. -Sí, tan grande como esta oficina. Tengo unas 200.000 y de prácticamente todos los países del mundo. Pero procuro que sean todas nuevas del trinque, sin circular. Así se revalorizan. -¿Las usadas? -Tiene que ser una pieza muy rara y que haya pocas para que valga algo. -¿Las más apreciadas? -Son las que salen de fábrica, vírgenes. Se llaman flor de cuño. Y, si la tirada es pequeña, al ser escasas, se cotizan más, incluso con defectos. Acabo de vender una de 50 pesetas del año 1984 por 70 euros. Era la última que se acuñó de las grandes, pero está nueva, flamante. Tiene la esfinge del Rey y en el reverso el escudo constitucional. -¿Y las pesetas de Franco? -Todo el mundo guardaba las pesetas del «1», pensando que iban a ganar mucho dinero. Pero es la que menos vale de todas porque, aunque estuviese nueva, cotiza por 50 euros. Sin embargo, otras pesetas, como la estrella cincuenta, del año 1947, sin circular, se paga a 1.500 euros, mientras que usada valdría 10 euros. La más cara de Franco es la del año 1946, estrella cuarenta y ocho, cuesta 6.000 euros, porque hay muy pocas. Solo pasó una por mis manos y han pasado millones de monedas. -¿Las piezas defectuosas también son queridas? -Sí, pero mejor que no hayan circulado mucho. -¿Las mirará con lupa? -Por supuesto, y provisto de un catálogo. Cuando alguien me pregunta por el valor de unas monedas, nunca le doy una cifra sin verlas primero. -¿Y el valor añadido del metal con que están hechas? -El oro le da un plus importante, porque, al menos, vale lo que pesa. También se puede decir lo mismo de la plata o del titanio. De este último metal solo las acuñaron los rusos. -¿Alguno se habrá llevado un buen chasco? -Más de uno me vino con un puñado de piezas antiguas, creyendo que tenía un tesoro, pero era chatarra.

-¿De qué país tiene más?

-De España, desde el año 1600 hasta hoy. -¿Y de Galicia? -Pocas, porque de la época romana no las cojo, salvo que justifiquen que no pertenecen al Patrimonio Histórico. -¿Cómo las consigue? -Comprándoselas a particulares, que las han heredado de sus familias. Y, las nuevas, a través de un proveedor de Madrid. -¿Afecta la crisis a este negocio? -Apenas. De todos modos, hay algún cliente que me ha vendido la colección, tras haberse quedado en el paro. Luego me la ha vuelto a recomprar. -¿A quiénes se las vende? -Tengo muchos clientes de Vigo y del resto de España. También cuento con un buen número de compradores portugueses. -¿Tienen mucho valor las colecciones del euro europeo? -Si son euros usados, no valen nada, tendrían que ser nuevos y de tiradas muy limitadas.