El día D llegará con luces y sombras

Juan Villar

VIGO

La Liga empieza para el Celta tras ofrecer buenas sensaciones en los partidos clave de la pretemporada, pero también con algunas dudas en diversas facetas del juego

25 ago 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

El sábado es el día D. El balón echará a rodar para el Celta de forma oficial a partir de las seis de la tarde frente al Numancia, un recién descendido y siempre candidato a estar con los mejores en Segunda. Se han acabo las probaturas. A partir de ahora lo que cuenta es el resultado, y el camino más corto para sumar de tres en tres es siempre ofrecer un juego solvente en todas sus facetas.

El equipo de Eusebio Sacristán ha respondido en las dos citas más importantes de la pretemporada, las que jugó en Balaídos ante rivales de Primera División, de los que se pueden extraer casi las únicas conclusiones positivas del verano. Pero también ha habido algunas sombras, como ocurrirá seguramente en todos los equipos.

La competición es la que pondrá a cada uno en su sitio y la que de verdad mostrará la virtudes y los defectos del equipo, pero lo visto hasta ahora puede servir para hacerse una idea.

La filosofía de Eusebio

El técnico quería trabajar desde el principio de la temporada con el grupo casi al completo y así lo ha hecho porque desde que empezaron a trabajar no ha vuelto a haber más fichajes y solo falta uno o dos por llegar.

Esto le ha servido para poder implantar con tiempo el estilo de juego que quiere para el equipo. Los que siguen del año pasado, que no son muchos, ya lo conocían. Los días del Valladolid y el Sporting se ha visto a un Celta con aptitudes para tocar la pelota, con un referente claro en el centro del campo: Roberto Trashorras. Es el jugador que hace llegar el balón con más claridad hacia las cercanías del área rival.

Los jugadores han asimilado los movimientos que permiten hacer circular la pelota con más fluidez y que el grupo funcione como una máquina es la clave para poder tener la posesión, aspecto fundamental en el estilo de juego del entrenador celeste.

Problemas sin balón

Aunque Eusebio ha trabajado también en un mecanismo para ser capaz de recuperar el balón cuando lo tiene el rival, lo cierto es que el equipo sufre cuando la posesión es del conjunto rival. Los extremos tendrán que ayudar mucho en la presión, y en este sentido tanto Saulo como Dani Abalo ofrecen bastantes garantías. Sin embargo el centro del campo no está compensado en cuanto a calidad y sacrificio. Habrá muchos momentos en que el equipo contrario achuche, y hay dudas sobre la capacidad del Celta para afrontarlos, como ocurrió en Pontevedra, un equipo de categoría inferior.

Defensa más solvente

El Celta aparenta haber ganado en su línea defensiva. Vasco Fernandes apunta maneras para tener un lateral derecho de garantías, algo que ha faltado los últimos años. Y en el centro de la defensa David Catalá podría ser el mejor jugador fichado por el Celta para esa posición en los últimos tiempos.

La pegada arriba

Se han ido tres jugadores que sumaron 32 goles la pasada Liga (Dinei, Ghilas y David) y para suplirles solo están Arthuro, el juvenil Joselu y un probable fichaje. El Celta ha tenido problemas con el gol en muchos momentos de la pretemporada, y la respuesta ante la meta rival es una de las dudas que ofrece el equipo vigués.