Cuatro bibliotecas de Vigo amplían sus horarios en pleno agosto para que los alumnos con suspenso hinquen los codos
19 ago 2009 . Actualizado a las 11:33 h.Este verano, la excusa de que las bibliotecas no abren en agosto no sirve para escaquearse del estudio. La Universidad de Vigo y Caixanova se han puesto de acuerdo para abrir sus bibliotecas lo que resta de mes. Aquellos que no estudiaron lo que debían en el curso podrán hincar los codos en silencio y preparar así los exámenes de septiembre.
En Vigo, la biblioteca que prestará servicio a los estudiantes durante el mayor número de horas es la de la calle Torrecedeira, con un horario ininterrumpido de nueve de la mañana a doce de la noche durante el mes de agosto. La primera quincena de septiembre, la biblioteca ampliará su horario hasta las 3 de la mañana para que los estudiantes puedan disfrutar de la playa por el día y estudiar durante la noche. Además se habilitarán dos aulas de estudio, al igual que ocurriera en convocatorias anteriores.
El mismo horario lo tendrán las de los campus de Ourense y Pontevedra.
En la biblioteca principal del campus de Vigo la jornada será de de 9:00 a 19.00 horas hasta el 31 de agosto y de ocho y media a nueve de la noche en septiembre.
La biblioteca del centro Cultural Caixanova ampliará su horario a partir del 22 de agosto. Hasta el 17 de septiembre abrirá sus puertas de lunes a domingo de 9 a 21:00 horas. Esto supone un aumento en la oferta de la biblioteca, que hasta este año solo abría por las mañanas.
Por su parte, la biblioteca municipal de Vigo, situada en Joaquín Yáñez, fue la más madrugadora en adoptar esta medida. Desde el diez de agosto la sala de lectura de la biblioteca está abierta de 9 a 14:30 horas y de 17:00 a 21:00 horas. En septiembre, contará con un horario ininterrumpido de nueve de la mañana a doce de la noche durante la semana y los fines de semana en un horario más reducido. Por desgracia los que quieran coger prestado un libro o un deuvedé de la biblioteca tendrán que ir por las mañanas, ya que el horario de este área no se ha ampliado.
Los alumnos han tomado muy bien esta medida. Julia García, estudiante de Física de 21 años, acude todos los días a la biblioteca central a estudiar «porque en casa no me concentro». Ella considera que la ampliación de los horarios «ya tenía que haberse hecho antes porque no hay ninguna biblioteca abierta para para estudiar en verano». «Deberían abrir más horas, porque a las cinco es muy tarde», concluye.