Dígaselo con flores... También en el plato

Soledad Antón soledad.anton@lavoz.es

VIGO

05 ago 2009 . Actualizado a las 03:02 h.

Hacer de la necesidad virtud suele dar muy buenos resultados. La máxima le viene como anillo al dedo a esta uruguaya afincada en Nigrán. Dedicada durante años al mundo de la floristería convencional -«clasificaba flores en Silleda», dice-, terminó por instalarse en el valle miñorano hace una década, donde trabajó en una tienda del ramo. Cuando hace un par de años conciliar trabajo y familia se convirtió en misión imposible, no le quedó más remedio que agudizar el ingenio. «Acceder a un crédito se había puesto muy difícil, así es que el único soporte de negocio que me podía permitir era Internet», explica.

Así fue como nació Florcity, una ventana en la Red desde la que divulga y comercializa flores comestibles. Reconoce que al principio las cosas no fueron fáciles, máxime habiendo apostado por un sector con tan poca presencia en Galicia, por no decir nula. Poco a poco, a fuerza de ir llamando a puertas, sobre todo ligadas al mundo de la restauración, ha terminado por abrir un minúsculo camino que, dadas sus dimensiones, sólo puede ensancharse.

Laura Berardi está dispuesta a demostrar el inagotable potencial de las flores, también como eficaz herramienta contra el estrés. «Tenemos la equivocada idea de que son caras, efímeras y sólo para adornar en eventos especiales. Sin embargo, no nos damos cuenta de que están presentes en casi todo», sostiene.

Su filosofía está empezando a calar en algunos establecimientos de la zona. Entre los primeros que se han lanzado a elaborar platos con las flores comestibles de Laura están Carlos Rodal, jefe de cocina de Los Abetos, o Antonio Fernández, repostero del Talaso Atlántico. También apoya su causa Alberto Varela, sumiller de Codorníu.

La materia prima llega, fundamentalmente, desde Andalucía, Cataluña y Mallorca, comunidades en las que nos llevan años de ventaja en este campo. En Galicia, tal vez porque se piensa que no hay mercado, no se dedica terreno a este tipo de producción. Los principales mandamientos de ésta es que ha de ser ecológica y de temporada. Nada de fertilizantes ni tratamientos agresivos.

Rosas, pensamientos, violetas, capuchinas o caléndulas (el azafrán de los pobres), son las especies más demandadas en la cocina. «La experiencia me demuestra que a la gente le atrae la idea, la pregunta es siempre la misma: ¿cómo hago para incluirlas en el menú?», cuenta Laura, que añade que por eso han decidido ofrecer asesoramiento.

Los que tienen menos dudas son los profesionales creativos. Saben bien que las posibilidades, tanto en platos dulces como en salados, son infinitas. Desde tortillas a helados y desde caza a chocolate o ensaladas. Laura nos propone precisamente un helado para probar mientras recita la letanía de nutrientes que aportan las flores: vitaminas, sales minerales, azúcares... Y color, mucho color en el plato o en el vaso. «Un antídoto impagable contra el la depresión o el estrés», insiste Laura. Pues eso.

Después de 13 años de andadura, el certamen se ha consolidado dentro del programa de Vigoferia. Cada año son más los cachorros de la moda interesados en mostrar sus propuestas en este escaparate, fiel a su cita otoñal en el Ifevi.

El pasado año fueron 33 los jóvenes valores, llegados de varios países y, por supuesto, de los cuatro puntos cardinales de España, los que optaron a hacerse con alguno de los premios de la pasarela. Al final, fue la portuguesa Mara Indio la que se alzó con el primero gracias a su colección Human Behaviour, inspirada en la técnica japosnesa de doblar papel.

Los interesados en mostrar sus trabajos en esta ocasión, podrán presentar sus propuestas hasta el próximo 15 de septiembre. Son pocas las condiciones que imponen la organización, ya que ni hay límite de edad ni es necesario estar cursando estudios de diseño, moda o similaires, y la temática es libre. La única condición es no presentar colecciones mixtas ni diseños que hayan sido exibidos en anteriores ediciones del salón.

Al actor le esperan hoy en su casa de Pías. Nada nuevo, teniendo en cuenta la pasión que siente por Mondariz, localidad a la que viaja siempre que puede. La novedad es que esta vez vendrá acompañado. Son varios los amigos que quieren estar a su lado mañana cuando reciba la Medalla de Oro de la provincia. Entre otros, el director teatral Miguel Narros o el productor Celestino Aranda. Cuando en Pontevedra se apaguen los flashes, regresarán todos a Mondariz, donde les espera una fiesta rachada.