Los taxis de Lugo tienen una de las tarifas más elevadas de toda España

Laura de la Torre

VIGO

Los consumidores demandan que el sector sea sometido a más inspecciones y controles

29 jul 2009 . Actualizado a las 02:09 h.

La ciudad de Lugo es una de las más caras de España a la hora de coger un taxi, según confirma un estudio realizado por la asociación de consumidores Facua. Por orden de puntuación, las ciudades gallegas que le siguen son Pontevedra, A Coruña y Ourense.

El informe sobre los precios de los taxis de las ciudades españolas ordena las ciudades desde la más cara a la más barata tras analizar doce trayectos en taxi (de 1, 5, 10 y 15 kilómetros con las tarifas diurna, nocturna y fin de semana) y asignarle puntuación a cada uno en función del importe. A mayor puntuación, más cara es la ciudad.

En un recorrido de 10 kilómetros, en el que es bastante apreciable la diferencia, en la ciudad de Lugo con la tarifa más cara de fin de semana se pagan 15,73 euros, mientras que en la ciudad de Ourense el importe es de 12,48 euros. En un trayecto mayor, de 15 kilómetros, la carrera más cara se seguiría pagando en Lugo, 22,38 euros. En A Coruña, el coste es de unos 17, 38 euros.

En el conjunto de España, la ciudad en la que resulta más caro coger un taxi es Tarragona, seguido de San Sebastián, Murcia y Lugo. La tarifa en un trayecto de 10 kilómetros en fin de semana en la ciudad catalana cuesta alrededor de 17,42 euros. La misma tarifa en Santa Cruz de Tenerife es de 12,57 euros, ya que es la ciudad más barata de España para coger un taxi. La diferencia entre ambas se eleva a más del 160%.

Reclamaciones

Facua ha reclamado a las comunidades autónomas que realicen las inspecciones necesarias para garantizar que los taxímetros pasen cada dos años las verificaciones obligatorias establecidas en la Orden de 29 de mayo de 1998, con el fin de evitar que puedan llegar a facturar incorrectamente a los usuarios. Asimismo, pide a las Administraciones controles sobre la calidad del sector y que valoren las necesidades de los consumidores en cuanto a la necesaria minimización de los tiempos de espera para encontrar un taxi a la hora de limitar el número de licencias.