Llegó la hora de la verdad y las cuentas para el Gestibérica no han salido. Con el plazo vencido el conjunto vigués no ha sido capaz de reunir el aval de 218.000 euros para inscribirse en la LEB oro y su futuro pende de un hilo. Este mismo mediodía las cartas quedarán definitivamente sobre la mesa. O al moribundo se le resucita o, definitivamente, se le entierra.
«Estamos manteniendo contactos con José Enrique Sotelo, diputado provincial, que se ha interesado por nuestra situación para ver si podemos formalizar las subvenciones que nos permitan sobrevivir», reconocía el vicepresidente del club, Julio Bernárdez. Y es que, pese a haber vencido ya la moratoria ofrecida por la Federación, todavía hay un hilo de esperanza. «Nos han llamado de la Federación porque su presidente tiene interés en que sigamos perteneciendo a la LEB debido al gran calado que el baloncesto ha tenido en Vigo y el número de espectadores que lo han apoyado», reconoce Bernárdez. Con la prórroga cubierta, el último intento expira este mediodía.
«Es una cuestión de horas, hemos agotado ya todas las opciones y la única que nos puede salvar es ésta. El alcalde nos prometió 180.000 euros que nos hubiesen valido para cubrir el aval y no nos ha pagado ni un duro. Él es el responsable de que nos quedemos sin baloncesto en Vigo», mantiene el vicepresidente. Los bancos tampoco han dado su brazo a torcer.
Pese a la falta de optimismo que se respira en la entidad, las puertas para una hipotética salvación se mantienen abiertas. El propio presidente del club quería agarrarse a ella. «Vamos a esperar porque tenemos una última oportunidad y espero que nos dé resultado. De momento no nos hemos inscrito en ninguna categoría pero hay conversaciones pendientes», reconoce Juan Manuel Vieites.
Hasta ahora solo diecisiete equipos han logrado reunir el aval para jugar en LEB oro. Los últimos han sido el Tarragona y el COB, que ha recibido apoyo institucional para acceder a una vacante. Junto a ellos, Breogán, Menorca, Mallorca, Zaragoza, Melilla, Tenerife, Axarquía, León, Burgos, Palencia, Cáceres, Socas Canarias, La Palma, Cornellá, y Girona.
La espera mantiene también en vilo a los jugadores y al propio técnico, Manolo Povea, que desde Málaga confesaba su falta de noticias. «Quedaron de llamarme cuando hubiera novedades y sigo aguardando. Estamos todos así», admite el preparador.