15 jul 2009 . Actualizado a las 02:00 h.
Los graves problemas de planeamiento que arrastra Vigo han impedido a la ciudad beneficiarse de algunos proyectos industriales de envergadura, mientras el descontrol en materia de licencias campa a sus anchas. Los problemas que Ikea está encontrando para instalarse en la ciudad son solo un ejemplo de la sangría económica que para esta zona ha supuesto una gestión delirante del suelo. Mientras cientos de naves mantienen su actividad sin permiso de ningún tipo ni control público, grandes empresarias buscan destinos más propicios para expandirse. Menudo plan.