El Salón Inmobiliario de Galicia abrió ayer sus puertas en A Coruña, donde?las promotoras ofrecen desde rebajas del 30% hasta palafitos en el Caribe
20 jun 2009 . Actualizado a las 02:00 h.Antes de que que la vicepresidenta económica Elena Salgado hablase de los ya famosos brotes verdes de la economía nacional florecieron otros. En este caso, grises y rojizos. Eran los del cemento y el ladrillo. Se convirtieron en viviendas y la cosa funcionó hasta que levantó un stock inasumible. Y ahora este suspira por que los brotes verdes le den salida. «A ver si es verdad. Cada vez que los periódicos hablan de mejoras, se nota en la actitud de la gente», reconoce José Manuel Antelo, de la promotora Lagunita.
Su empresa ocupa uno de los puestos que conforman Sigalicia (Salón Inmobiliario de Galicia), que ayer arrancó en el recinto ferial Expocoruña de A Coruña. Mañana cerrará sus puertas y los participantes esperan confirmar en él los últimos movimientos del mercado. «En los dos últimos meses se nota en el sector que algo se está moviendo y eso siempre es bueno», asegura Jose Luis Muñoz, de M3plus. «Hace unos meses estaba todo totalmente paralizado, pero ahora por lo menos preguntan. Todos los días viene gente a la oficina y se interesa por los precios. Nuestra intención aquí es hacernos con una lista de posibles clientes».
Para Muñoz, «el negocio tocó fondo» durante el pasado invierno. «Más abajo no se puede llegar -asegura tajante-. Todas las promotoras han rebajado los precios, por lo que ahora es una buena oportunidad para invertir en una vivienda. Se empieza a ver un poco de luz, la gente recupera la confianza y los bancos también están dando créditos a quienes se los pueden conceder». A la vista de esta situación, la consecuencia lógica parece un futuro encarecimiento: «Sí, en cuanto todo vuelva a funcionar los precios ya no serán tan baratos como ahora».
Botón de muestra
Como botón de muestra, el promotor señala un inmueble que vende en Carral (A Coruña). El cartel anuncia: 58.800 euros, con una cuota de 269 euros al mes. Se trata de un pequeño estudio a estrenar de 33 metros cuadrados. «A un piso así puede aspirar cualquiera. Se trata de una inversión ideal para una primera vivienda». Para segundas, también tiene chalés en Cambre, Cañás y Carral, de 288.000 a 400.000 euros.
Una vuelta por la feria supone pasearse por un sinfín de letreros que pretenden captar la atención. La empresa de José Manuel Antelo vende sus pisos con un seguro de desempleo de regalo. «En una situación de inestabilidad como la actual hemos pensado en que podía atraer al comprador -explica-. Así, si este se queda sin trabajo y no encuentra empleo durante un año y medio, la póliza se hace cargo del pago de la hipoteca durante ese período. En el caso de que sea un autónomo, durante el tiempo que esté de baja».
Rebajas
Otros promotores optan directamente por las rebajas, al estilo de los grandes almacenes. En Edicasla aseguran haber llegado a Sigalicia con los pisos un 30% por debajo de su coste inicial. A ese descuento le aplican «solo hasta mañana [por hoy]» un recorte adicional del 5%. «Se está vendiendo a un valor muy ajustado. Estamos poco más que a precio de coste».
Pero el tijeretazo viene acompañado de otras fórmulas. Una de la más extendidas es la del alquiler con opción a compra. Es decir, permanecer en la vivienda durante un período de tiempo pagando una renta y, posteriormente, convertirse en propietario de esta si así se desea. «Es la primera vez que lo hacemos. No tenemos experiencia, pero en el resto de España se hace y funciona muy bien. Es un sistema pensado especialmente para gente joven. Es decir, ¿no lo tienes muy claro? Pues te vas de alquiler, pagando un precio asequible, y luego decides. No pierdes nada porque la renta la tendrías que haber abonado igualmente. El futuro de la venta de viviendas va por ahí».
En números, la propuesta ?-pensada para apartamentos en primera línea de playa en Miño (A Coruña)- se materializa del siguiente modo: «Pagas 500 euros al mes de alquiler. Si a la persona le satisface la vivienda y el sitio en el que está y quiere ejecutar la opción de compra el primer año le deduciríamos lo que ha entregado y del coste final. Si se decide a comprar el segundo año, se restaría el 90%; y el tercero, el 80%».
Variedad
Pero no todo en la feria son pisos y chalés. Cuartos de baño, placas solares o gas natural también buscan clientes. Pero, sin duda, lo más llamativo se halla en la Oficina Panameña de Inversiones. «!Sí! Ahora puede usted tener su isla en el Caribe». Capturada la atención, una segunda mirada renueva el concepto de isla.
Francisco Jiménez, el representante de la firma, lo precisa: «Nos referimos a una unidad como aquella -dice, señalando hacia un grupo de palafitos conectados entre sí-. Por un lado, es para ocio y, por otro, es una inversión. El cliente compra una propiedad en concepto de unidad hotelera. Esto es parte de un grupo americano y el comprador tiene derecho a usar la isla un mes al año. El resto del ejercicio la cadena hotelera que lo explota le abona un alquiler».
«Este es un hotel destinado a los recién casados del mercado estadounidense -precisa Jiménez-. La firma le garantiza al propietario una rentabilidad mínima del 4,5% anual, que se le abona aunque el palafito haya permanecido desocupado. En el caso de que la ocupación alcance niveles normales -en torno a un 70%-, el rendimiento se elevaría hasta el 9,5%. Los gastos de mantenimiento, renovación y comunidad los paga el hotelero».
Quince unidades a la venta
El precio de los palafitos es de 225.000 euros. En total son 80 unidades y en España se han puesto a la venta 21. Hasta A Coruña han llegado solo 15 con la esperanza de que algún cliente gallego se decida a invertir en ellos.