«Dejar de beber es lo más importante que he hecho»

VIGO

11 jun 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

Manuel se dio cuenta de que tenía que dejar de beber. Fue como una visión. Se despertó y se dio cuenta de que estaba en un puesto de la Guardia Civil. No le había pasado nada grave, pero para él fue como una revelación. Sucedió hace casi 16 años y Manuel asegura que no ha vuelto a tomar una copa.

En todo ese tiempo ha estado con Alcohólicos Anónimos, una asociación que ayer cumplió 74 años desde su nacimiento en Akron, Ohio (Estados Unidos). Lo celebró organizando una jornada de puertas abiertas para darse a conocer. Tienen cuatro grupos en Vigo, uno en García Barbón, otro en A Florida y otros dos en Vázquez Varela. En total, atienden a entre sesenta y setenta personas.

Personas como Manuel. Llevaba quince años bebiendo, ocho de ellos, dice, con problemas serios. Pero lo dejó. «Es lo más importante que he hecho en mi vida». Porque antes se convertía en otra persona. Se ponía violento, incluso con su mujer, y después se arrepentía.

Dejarlo es un reto que va «de 24 horas en 24 horas», dicen en la institución, para simbolizar que cada día ya es una meta. «Dejar de beber es muy difícil», según Manuel, porque «lo primero en lo que piensa un alcohólico al levantarse es cuándo va a tomar la primera».

Alcohólicos Anónimos se autofinancia. No recibe subvenciones y solo tiene dos trabajadores en toda España, aunque son una comunidad de 10.000 usuarios. Están presentes en 182 países. Procuran atender en el mismo día a quien demanda su ayuda, ya que los alcohólicos pueden arrepentirse de llamar. «Yo me arrepentí muchas veces, pero salvé mi vida», dice Manuel.

Hace casi 16 años de ese acontecimiento y ahora explica que la obsesión por beber ha desaparecido y que ya le cuesta menos. Pero sigue poniendo metas de 24 horas. Si algo le han enseñado estos años con Alcohólicos Anónimos es que la enfermedad se puede curar pero, sobre todo, que «es imposible dejar de beber solo».