La cantera del Celta toma el mando

Víctor López

VIGO

El Celta se renueva o muere. Su situación económica es tan delicada que se acabó aquella época del despilfarro. Este año hasta nueve futbolistas que han pasado por el filial celeste han jugado con el primer equipo. Su aportación ha terminado siendo crucial, y una prueba es que siete de ellos participaron en su final por la salvación ante el Alavés. El Consejo de Administración celeste ha tomado nota, y como dijo su vicepresidente Pedro Posada, lo sucedido el pasado sábado les «da mucho que pensar».

El pasado verano el club vigués inició una campaña de galleguización del equipo. Los fichajes de Trashorras o Noguerol eran un ejemplo, además del regreso obligado de Oubiña. Sin embargo, por distintos motivos en la temporada se dieron altibajos en esta idea preconcebida. Pepe Murcia en pleno mes de octubre ya solo utilizaba a Jonathan Vila, y prácticamente había olvidado de las convocatorias y de sus alineaciones al resto de jugadores con un pasado reciente por Barreiro.

El empeño de Abalo

A pesar de que Óscar Díaz le quitó el puesto en la banda derecha e incluso Ghilas llegó a caer en esa banda, Abalo no cedió en su afán de demostrar que no podía caer en el olvido un año más. En una temporada aciaga para el club, ha sido elegido como el jugador revelación del equipo vigués. En los partidos importantes ha dado la cara, y ha puesto en evidencia a aquellos que llegaban con un cartel de campanillas procedentes de otros equipos. Su aportación ha sido muy beneficiosa para que se pueda llegar a confiar en el producto de la casa.

Dos consolidados

Con mejor o peor suerte, pero tanto Michi como Jonathan Vila han terminado la temporada como dos futbolistas ya consolidados en el primer equipo. A sus 23 años tenían que dar un paso adelante, y aunque solo lo han hecho por momentos, no han desentonado con jugadores contratados para su demarcación como el caso del brasileño Renán al que han superado claramente. Michu ha jugado 23 partidos por 25 de Jonathan Vila. El porriñés solo había disputado nueve encuentros la temporada pasada, y siete la anterior.

Un par de estrenos

Sin embargo, no ha sido esta una temporada con muchos debutantes procedentes de la cantera. Hay que tener en cuenta que prácticamente no ha habido lesiones en la primera plantilla. Solo se han dado los debuts de Jordi y Joselu.

El primero llegó el pasado verano para jugar con el filial. Poco después de comenzar la segunda vuelta, en el último partido de Pepe Murcia se estrenó en Tenerife. Ese día jugó como lateral izquierdo, y siempre lo querrá olvidar. Poco a poco se ha ido asentando aunque ha sido determinante para su presencia que ni Peña ni Rubén han contado para Eusebio Sacristán desde su llegada. Los galones que les habían regalado al principio, se los acabaron retirando de cuajo.

Joselu solo jugó ante el Las Palmas. Para el juvenil ha sido un ascenso meteórico ya que pasó de estrenarse con el filial a solo unos meses después también entrar con el primer equipo. El de Silleda puede ser uno de los jugadores importantes en el futuro celeste.

La explosión de Moaña

Iago Aspas debutó en el primer equipo la temporada pasada en el final de Liga. Lo hizo de la mano de Alejandro Menéndez ante el Salamanca en el último partido de la pasada Liga. Desde entonces, no había vuelto a comparecer hasta el pasado sábado. Su entrada con dos goles sirve para darle impulso a su candidatura en la plantilla de la próxima temporada. Ha firmado como profesional y ahora debe hacerse con un sitio entre los 25. En el corazón del celtismo ya lo tiene por lo que lo demás parece será cuestión de reafirmarse también ante el entrenador.