En el pasado mercado invernal, Toni Moral abandonó Vitoria para recalar en el Santander. La temporada anterior había sido clave para la salvación del Alavés pero ahora tendrá que seguir el partido desde fuera. Admite su nerviosismo y expectación por esta cita, y ofrece las claves de lo que pueden dar sus antiguos compañeros ante el Celta.
Carácter de final
El que salga de Balaídos habiendo logrado su propósito puede hacerlo con la idea de que en lo que resta depende de sí mismo. Para eso el Alavés tiene que ganar, y si es posible por dos de ventaja. Eso les da mucha presión. El empate no le vale, mientras que al Celta sí. Va a ser un partido no sé si bonito pero seguro que interesante. Va a haber mucha intensidad por todo lo que hay en juego. Otra cosa es la agresividad mal entendida que espero que no exista. A mí me gustaría que se salvarán los dos porque en Vigo, aunque pasé solo un año, viví emociones muy intensas con el ascenso.
Factor anímico
Después del 3-0 al Huesca habrán cogido mucha confianza porque ese resultado no se les había dado en toda la temporada. Al Celta unas semanas atrás le parecía muy difícil que el Alavés pudiese estar tan cerca como está ahora. Que se estreche el margen les puede haber dado algo de nerviosismo. Esto es un arma de doble filo porque cuando te ves tan apurado, a veces, sacas todo lo que tienes y es cuando mejor rindes.
El balance albiazul
Es un bloque que cuando hace las cosas bien es complicado ganarle. En toda la temporada no ha sido capaz de conjugar el balance de la seguridad defensiva con el de marcar goles. Esto le ha ido mermando la confianza. En partidos contra equipos grandes en los que tenían el marcador a favor, terminó por empatarlos. No me parece que tengan tan mal equipo para estar en la situación en la que está, e incluso en la que ha estado. Llegaron a verse a siete puntos de la salvación.
El doble pivote
Astudillo ha ido alternando con el banquillo porque su rendimiento no ha sido todo lo bueno que se esperaba. Garitano y Nacho Garro pueden ser los titulares. Son dos futbolistas fuertes, bien posicionados, que no suelen subir demasiado al ataque.
Sin individualidades
No hay un jugador en concreto que en un momento determinado les pueda resolver el partido. Es un equipo de mucha pelea que se cierra bien atrás. El Alavés hace su gol y después intenta rentabilizarlo haciéndose fuerte atrás. Ahí es donde radica su único secreto.
Los celestes
Al Celta se le podría aplicar casi todo lo que he dicho del Alavés. No tiene jugadores para estar abajo y por distintos factores deben estar ahí. Tiene alternativas y muy buenos jugadores. Es un calco lo que les ha pasado a un equipo y otro. Siguiendo al Celta también he visto como iban ganando muchos partidos por dos goles, que se les han escapado.
Su ausencia
La temporada pasada hice un buen final de temporada con goles decisivos incluyendo el que marqué en Balaídos. Los jugadores van y vienen pero no creo que mi ausencia desde el mercado invernal haya sido un factor determinante para que el equipo no anduviese bien. Creo que más bien han sido las circunstancias generales.