Una sentencia obliga a reparar un edificio de Rianxo para evitar la caída de cascotes a la calle

VIGO

26 may 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

Aunque la intención del Concello era lograr que un viejo edificio que preside la entrada al núcleo de Rianxo, a escasos metros de la capilla de A Guadalupe, fuese demolido por entender que constituye un peligro para los viandantes que pasan por las inmediaciones a diario, la decisión de que finalmente se derribe sigue a la espera de una resolución judicial. Sin embargo, esto no quiere decir que no se vaya a hacer nada, ya que un reciente auto judicial obliga a los dueños a adoptar las medidas precisas que garanticen la seguridad de peatones y conductores.

Según explicaron fuentes municipales, el ejecutivo local solicitó que se adoptasen una serie de medidas cautelares después de que se suspendiese la orden de demolición decretada por el Concello. Fue en el 2005 cuando se abrió el expediente para la declaración de ruina del inmueble, y desde entonces, los sucesivos recursos judiciales han mantenido paralizada cualquier actuación sobre un edificio que ya tuvo que ser vallado en alguna ocasión debido al desprendimiento de materiales.

Precisamente para evitar que los cascotes procedentes de la construcción vayan a parar a la calle, el auto obliga a los propietarios a llevar a cabo una serie de mejoras en previsión de los posibles daños a terceros que puedan provocar las piezas desprendidas del edificio. Desde el gobierno rianxeiro se insistió en que la resolución advierte a los dueños de que serán los responsables de cualquier daño o perjuicio causado por el estado del inmueble, aunque matizan que, ante la decisión judicial, cabe interponer un recurso de reposición o bien presentar un contencioso-administrativo.