Hasta que el descenso los separe

Víctor López

VIGO

Desde la denuncia por Toni Moral, hasta la protesta del presidente del Racing por una supuesta compra, el Alavés se ha cruzado en el camino celeste en los últimos años

26 may 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

Celta y Alavés se ven unidos en un cara a cara por ver quien mantiene la categoría en Segunda. Esta lucha fratricida encierra mucho más para ambos. Puede significar su ser o no ser. Después de varios años encontrándose en situaciones en las que compartían protagonismo, ahora pelean por el final de una carrera en la que no habrá vencedores, pero sí vencidos.

Hace cuatro años, el club vigués pugnaba por lograr el ascenso a Primera. Lo mismo sucedía con los vitorianos. Fue entonces cuando el Celta ganó en Jerez y celebró su ascenso por todo lo alto. Sin embargo, un día después se encontró con una denuncia ante el Comité de Competición por alineación indebida de Toni Moral. El Alavés, junto al Cádiz y Recreativo, fue uno de los clubes demandantes. Al final ambos ascendieron, pero la afrenta quedó en la hemeroteca.

Un año después los blanquiazules regresaron a Segunda. Fue entonces cuando, curiosidades de la vida, Toni Moral dejó Vigo para marcharse a jugar como inquilino de Mendizorroza como moneda de cambio en el traspaso de Nené. El propio Toni Moral fue uno de los jugadores que la temporada pasada salvó al Alavés del descenso a Segunda B con un tanto en el tiempo añadido ante la Real Sociedad. El catalán puso una parte, y el resto la pusieron los jugadores del Celta.

El Alavés se jugó en el último partido de la pasada Liga la salvación en Balaídos. Al descanso perdía por 1-0, pero terminó el encuentro ganando -con otro gol de Moral- por 2-3. Fue ahí cuando Isidro Silveira, presidente del Racing, declaró que los jugadores del equipo vigués se habían dejado comprar en el intermedio. El club vigués se mostró avergonzado por propiciar el descenso de un club amigo, y hasta este año se mostró partidario de cederle al Racing su plaza en la promoción de ascenso a Segunda para tratar de compensarle la afrenta.

Ambos en la Concursal

Estos dos clubes coinciden también en su precaria situación económica. El Alavés entró un año antes que el Celta en un proceso concursal que no ha concluido para ninguno de los dos. Tanto unos como otros están pendientes de la junta de acreedores. En el caso de los vitorianos, tras fijarse la fecha del pasado día 11 de este mes para su celebración, la Diputación Foral pidió un aplazamiento hasta final de Liga. El motivo no es otro, que el mismo que atañe al club vigués, la permanencia en Segunda es vital para que no se produzca la liquidación. Un descenso a Segunda B, podría ser sinónimo de defunción. Los vascos tienen una deuda casi tres veces menor que la de los gallegos, pero a pesar de esa diferencia, la supervivencia es improbable en caso de quema.