Que sí, que no, que sí, que no, que...

Á.P.

VIGO

20 may 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

A mediados de marzo, el rector auguraba el fallecimiento de Empresariales. Aunque ya conocía las promesas electorales que acababan de otorgar el triunfo en las urnas al PP, Alberto Gago se conjuraba para que esa carrera muriese. ¿En septiembre no va a volver a haber primero?, se le preguntó públicamente al rector. «Non», cerró. Pero los idus de marzo son traicioneros.

Y eso que, como hizo un adivino con Julio César, a Gago ya le habían avisado. En la propia Escuela de Empresariales, los tres partidos se comprometieron a convertir la diplomatura en grado si ganaban las elecciones. Era campaña electoral y nadie se lo creyó mucho, pero fue lo que dijeron Ignacio López-Chaves (PP), Abel Losada (PSOE) y Salustiano Mato (BNG), el 18 de febrero. Fuera cual fuera el resultado de las urnas, la escuela de la calle Torrecedeira tenía derecho a que la política cumpliera.

A pesar de ello, Alberto Gago fue contundente el día 13 de marzo y dijo que a Empresariales le pasaría lo mismo que a las otras licenciaturas y diplomaturas cuando hay un grado que las sustituye -en este caso, Administración e Dirección de Empresas-: «falecen», en palabras del rector.

«Se seguisen os anteriores gobernantes habería que pedirlles coherencia. Os que veñen agora teñen compromisos moi explícitos na súa campaña electoral e eu o que espero é sentido común», reconoció Gago esta misma semana.

Pero si en Empresariales no terminan de creérselo es porque todavía no han conseguido despojarse de la capa de pesimismo que los cubre desde que empezaron a movilizarse, hace ya más de un año.

Todas sus protestas fueron en vano. Salieron a la calle, cortaron el tráfico, escribieron, gritaron, llamaron... Nada. Estaban condenados.

Solo hubo un resquicio de esperanza en enero. Fue entonces cuando se conoció que la Consellería de Educación había autorizado a la Universidad de A Coruña a que tramitase la reforma de su Diplomatura en Empresariales en un grado. Ese día, en la calle Torrecedeira se encendió una bombilla y resonó el eco de aquellas palabras de Gago: «Si Educación autoriza el grado de Empresariales en A Coruña, lo implantaremos en Vigo».

La Universidad callaba oficialmente, aunque insistía: la tramitación no era una decisión definitiva. Ya veremos.

Pero el 16 de enero se produce una reunión clave. Alberto Gago recibe al equipo de dirección de la Escuela de Empresariales, con Patricio Sánchez a la cabeza. Ese día el rector dice que sería buena idea que la Diplomatura de Empresariales volviera a empezar su primer curso en septiembre, a la espera de que los trámites de A Coruña se resolviesen. Además, Gago pide que se frene el nuevo plan de estudios de A Coruña para que pueda ir acompasado en Vigo. Que no. Pasan dos meses de silencio hasta la comparecencia del rector de la Universidad de Vigo. En ella (13 de marzo), Alberto Gago prevé la muerte de Empresariales y dice, además, que si se hiciera un grado se estaría despistando a los alumnos. Estos no han dejado de recibir en este curso mensajes contradictorios.

Ahora el nuevo conselleiro de Educación se reúne con los rectores y les dice que su idea es adaptar todos los títulos de Empresariales gallegos a grados. Y que la diplomatura de Vigo empezará el próximo curso otra vez. De momento no hay comunicación oficial.

¿Qué es lo próximo? Que...