¡Menudo Calvario!

VIGO

Los comerciantes y vecinos de la manzana de Antela Conde y Badajoz no dan crédito: el miércoles reventó el tubo del gas y ayer cortaron la luz dos horas. Solo les falta el agua.

08 may 2009 . Actualizado a las 10:53 h.

Algunos comerciantes aseguran que hoy mismo presentarán en el Concello una reclamación por las pérdidas que sufrieron sus negocios a causa de un corte de luz de dos horas y media que afectó ayer a dos manzanas de O Calvario cercanas al mercado. Las calles afectadas fueron Badajoz, los números impares de Antela Conde, su travesía, y parte de Andalucía.

Los empresarios aún no se habían recuperado de la rotura de una tubería del gas que obligó a precintar toda la manzana el pasado miércoles, cuando sufrieron ayer por la tarde el apagón. La causa es, de nuevo, otro accidente provocado por los obreros que humanizan la zona.

Todo empezó a las 16.45 horas cuando una pala excavadora (una empresa distinta a la que dañó la tubería de gas) rompió un cable eléctrico subterráneo a la altura de los números 4 y 6 de la travesía de José Antela Conde. El accidente se produjo ante la puerta de la cervecería SuteRoom, de próxima inauguración. La rotura de la fase dejó sin luz dos horas y media a decenas de comercios, entre ellos seis bares, una peluquería, una charcutería, una ferretería, una frutería, un quiosco, una tienda de ropa de bebés, una xerografía, cuatro mueblerías, un cíber y una autoescuela. La luz volvió pasadas las 19.15 horas.

Los testimonios de los vecinos y comerciantes no dejan lugar a dudas sobre el malestar. No saben a quien reclamar ante la caída de clientes durante dos días. «Perdimos la conexión a Internet y tardamos una hora en reiniciar», se queja el encargado del cíber. «Se fue la luz y no pudimos ver los test de tráfico en el monitor ni las proyecciones», lamenta la secretaria de la autoescuela. «Tengo las máquinas paradas y dos empleados con los brazos cruzados. Por encima, con las obras hay días que no vienen clientes», dice la dueña de una reprografía. «Mi cocina es eléctrica y me tuve que ir a comer fuera una hamburguesa», comenta Pablo Hidalgo, el mismo joven que alertó al 112 de la fuga de gas y a quien ahora los vecinos felicitan como al héroe del barrio. La dueña del bar Mieres, María del Amor García, y su cliente Fernando Prieto tampoco se lo creen. La mayoría de los accidentes han ocurrido cerca de su local.

Los técnicos de la compañía eléctrica Fenosa examinaron a las 17.55 horas los daños en el cable eléctrico. Estos sostienen que el tendido seccionado era muy antiguo y carecía de una protección adecuada.

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