La autopsia revela que el vigilante de Bouzas murió ahogado tras un golpe

VIGO

La autopsia reveló ayer que el ecuatoriano Clemente Ortiz, que vigilaba el barco Faveiro en el muelle de reparaciones de Bouzas, murió ahogado al caer al mar. La víctima rescatada del fondo, bajo el casco del buque, presentaba un golpe en la nuca que no fue mortal. Es probable que, accidentalmente, el vigilante resbalase y golpease la cabeza contra las paredes del buque o del muelle. Cayó al agua aturdido y murió ahogado. El examen forense también confirma lo que sospechaba la familia. El hombre falleció el lunes, la fecha de su desaparición, y llevaba tres días sumergido a escasos metros de su garita de vigilancia y su barco. Pruebas en el Toxicológico Todo apunta a que el vigilante abandonó su caseta con la idea de volver, pues dejó el televisor encendido y su cartera sobre la mesa. Quizás, salió a hacer una ronda, sufrió un accidente laboral y cayó al mar. La investigación sigue abierta ya que los forenses han enviado al Instituto de Toxicología unas pruebas del escenario para aclarar la causa del accidente. Esta es la segunda muerte en los muelles de Beiramar y Bouzas en tres años. En noviembre del 2006, una prostituta nigeriana, apodada Give, pereció al caer al mar de noche. La policía vio detrás un accidente y descartó la posibilidad de un homicidio como sospechó su familia.