Carmen, Benito, Juan, Isidro..., comprometidos y solidarios

Soledad Antón soledad.anton@lavoz.es

VIGO

Lo sirve la Unión Comarcal de CC. OO. desde hace 23 años en forma de premios. Es su forma de reconocer el compromiso solidario de hombres, mujeres y colectivos que hayan arrimado el hombro en favor de la clase trabajadora.

En esta ocasión la cita fue la noche del pasado viernes en el hotel Bahía y, como es habitual, incluyó cena. Para los premiados lo de menos suelen ser las viandas, sobre todo porque en más de una ocasión la emoción les quita el apetito.

Por esas cosas de Murphy y su jorobada ley, el calendario hizo coincidir la fiesta con la noticia de que España ya contabiliza cuatro millones (y 10.700) parados. Con todo, decidieron que no era el día (y sobre todo el escenario) de flagelarse y hasta el jefe supremo del sindicato, Ignacio Fernández Toxo, que no se perdió la velada, optó por pasar de puntillas sobre el chaparrón y centrarse en las felicitaciones que era lo que tocaba. Tiempo tendrán de calarse hasta los huesos (por el chaparrón, digo) los que ya no lo estén.

Los destinatarios de dichas felicitaciones fueron esta vez Carmen Kruckenberg, Benito Santos y el grupo de trabajadores que conformaron entre los años 1964 y 1972 el embrión de la primera Comisión Obrera en Citroën.

Llegada la hora de los agradecimientos, Carmen dijo sentirse emocionada porque hubieran pensado en ella para un premio de estas características. Y, a mayores, porque en cada una de las mesas se hubiera colocado una tarjeta con uno de sus poemas. «Es un detalle precioso», afirmó.

Carmen Kruckenberg lleva una década encargándose del libro que, con motivo del Día de la Mujer Trabajadora, edita Comisiones Obreras. El último, además de con textos propios, contó con otros de Luz Pozo y Francisco Castro, y con ilustraciones de su padre, Gustavo Kruckenberg, un excelente dibujante.

Benito Santos, el segundo premiado, compatibilizó durante un tiempo sus labores de sacerdote con las de trabajador de Ascón, donde ejerció de peón, soldador y calderero. Le agradecieron que supiera adaptar la doctrina social de la Iglesia a los grandes cambios que se producían en el país y, sobre todo, que les abriera las puertas de su parroquia para celebrar asambleas de Comisiones Obreras, en las que él también participaba.

El momento más emocionante de la noche llegó cuando les tocó el turno de recibir el premio a los hombres que pusieron la primera piedra del sindicato, todavía en la clandestinidad. Allí estuvieron Juan Benavides que, en nombre de todos, habló de la dureza de aquellos primeros tiempos; Francisco Lores, Juan Bacariza, Isidro Barreiro, Alcalde... Y recordaron a los que ya no están, como Isidro Gómez, cuyo despido fue el desencadenante de aquel emblemático primer conflicto, o Eulogio González.

El acto sirvió también para presentar oficialmente en sociedad al recién elegido secretario general de Galicia, José Manuel Sánchez que, al igual que el secretario comarcal, Pepe Cameselle, aprovecharon la tribuna para pedir a todos los presentes que sumen a la manifestación del Primero de Mayo que, dijeron, va a ser distinta por razones obvias a la de los últimos años. Pues sí.

Todos se preguntaban por qué no estaba en la cena. Es la primera vez que falta a la cita. Lo que no supieron los asistentes es que lo hizo bien a su pesar. El veterano sindicalista estaba a la misma hora en el lecho del dolor, después de haber sufrido un aparatoso accidente de tráfico en la rotonda de Domaio. Viajaba con Isabel, su mujer cuando su coche chocó frontalmente contra otro. No hay más que echar un vistazo a las fotografías del accidente que publicábamos ayer para comprender que tener un brazo inmovilizado y llevar collarín son males menores para lo que pudo haber sido. Ayer seguía hospitalizado en observación, pero es posible que hoy regrese a casa. Nos alegreamos.

El pintor vilagarciano cuelga allí sus cuadros hasta el 30 de mayo. Los amigos no se quisieron perder el pasado viernes la inauguración de Impreso, que así es como ha bautizado la muestra. Allí estaban, entre otros, sus colegas artistas Francisco Pazos, Manuel Moldes, Lois Corvera o Din Matamoro, o el director del Museo de Arte Contemporáneo, Iñaki Martínez.