La convulsión que se ha producido en los últimos tiempos en las estructuras deportivas del Celta, unido a la indefinición en la clasificación, están afectando a la planificación de la próxima temporada.
La secretaría técnica está funcionando a bajas pulsaciones en parte debido a la incógnita que se cierne en torno al futuro del director deportivo, Ramón Martínez, de quien el presidente, Carlos Mouriño, ya ha dejado traslucir la intención del club de que no siga la próxima temporada. De todas formas tiene dos años más de contrato y será necesario un acuerdo entre las partes para rescindirlo. Se ha especulado con la posibilidad de que pudiese ir dentro de la hipotética candidatura de Florentino Pérez a la presidencia del Real Madrid, aunque no ha habido ninguna confirmación al respecto.
Lo cierto es que es pronto para empezar a rastrear el mercado, pero a estas alturas muchos clubes y representantes ya empiezan a mover ficha de cara a la próxima, y el Celta el cerró muy pronto los fichajes de Trashorras y Noguerol, entre otros, que estaban confirmados ya antes del mes de julio.
Esta temporada la planificación está casi paralizada y hay mucha tela que cortar.