Un Celta roto en mil pedazos

X.R. Castro

VIGO

La fragilidad defensiva y mental, la falta de continuidad en el juego, las concesiones al rival y la línea de presión explican la peor racha celeste en los últimos 60 años

07 abr 2009 . Actualizado a las 11:34 h.

Sesenta años después el Celta vive la segunda peor racha de su historia. Doce jornadas sin vencer, las últimas cinco bajo la batuta de un Eusebio Sacristán que aún no sabe ganar. Durante este período el equipo ha sido incapaz de realizar un partido completo, ha dado muestras de su fragilidad defensiva y mental permitiendo tres remontadas y tan solo ha dejado de encajar en una ocasión. De los últimos 36 puntos ha conquistado cinco y la sangría pone en peligro la existencia de un club inmerso en una Ley Concursal cuyo informe contempla como único escenario posible el regreso a la Primera División. El Celta sería inviable en Segunda B.

Dos caras

En ningún partido el equipo tuvo un comportamiento homogéneo en los 90 minutos

En los cinco encuentros que lleva Eusebio en el Celta, su equipo ha sido incapaz de mantener el tono durante noventa minutos. Frente al Huesca en el estreno el equipo estuvo media hora, ante el Elche los vigueses fueron un desastre en el primer tiempo y mejoraron en el segundo. En Alicante fue al revés, con el Albacete lo único que sucedió se registró en el segundo tiempo y en Salamanca, después de un buen primer acto en la reanudación llegó el desastre.

Preparación física

El equipo transmite sensación de fatiga

No aguantó el Celta los 90 minutos de Salamanca. Se desmoronó en el segundo tiempo. En Alicante también había dado síntomas de cansancio. La falta de continuidad en el juego puede tener explicación en la componente física.

Goles encajados

La fragilidad defensiva, una constante en cada choque

El Celta encaja goles con Eusebio con tanta facilidad como en la era Murcia. Los rivales hacen diana con casi nada. Solo con llegar o con colgar balones. Con el pucelano ya han recibido siete goles en cinco partidos y solo han mantenido la portería a cero en una ocasión. Los centrales han sido objeto de debate toda la temporada y las bandas solo ofrecen quebraderos de cabeza.

Sistema táctico

La línea defensiva en medio campo allana el camino rival

La peor expresión de los problemas defensivos del Celta apareció el domingo. Con la defensa plantada en medio campo el Salamanca le ganó la espalda a base de pelotazos. El Alicante, del mismo modo marcó dos goles.

Remontadas

Tres veces el equipo rival ha levantado un resultado

El Elche iba perdiendo 1-0 en Balaídos y volteó el marcador, aunque después el partido terminó en empate. El Alicante equilibró el 0-2 que el Celta se llevó al descanso y el Salamanca remontó el tanto inicial de Ghilas. Los vigueses nunca han sido capaces de administrar una ventaja en el marcador.

Ataque

El equipo no concreta sus oportunidades

En los tres partidos que ha ido por delante en el marcador, el cuadro vigués ha tenido ocasiones sobradas para cerrar el partido, especialmente en el carrusel del Rico Pérez y en el primer tiempo del Helmántico, pero jugadores como Ghilas fallaron goles cantados.

Psicología

Incapacidad de reacción y fal de liderazgo

Es encajar un gol, venirse abajo y desaparecer del partido. El Celta no tiene capacidad de reacción. Solo levantó un marcador adverso en todo el curso, fue ante el Levante con Murcia. Ningún jugador asume el papel de líder en los momentos difíciles.

Ambiente

Ninguna iniciativa funciona

Ni comidas de hermandad, ni el presunto buen ambiente del vestuario. Cualquier intento de hacer familia no da resultados y el equipo corre el riesgo de fraccionarse en mil pedazos. Cada jornada sin ganar es un paso más hacia el polvorín.