Los Halcones despiertan de su sueño

Víctor López

VIGO

Sant Boi venció en su segundo enfrentamiento a los vigueses tras un encuentro al que muchos espectadores acudieron esperando un nuevo vuelo milagroso

30 mar 2009 . Actualizado a las 11:30 h.

«Fue el debut soñado». Así resumía Manuel López, presidente de los Halcones, el primer partido de su equipo en el campo de As Plantas en la máxima categoría del béisbol español. Una victoria por 1-0 ante Sant Boi, uno de los candidatos al título, no entraba en las cábalas del más optimista de los vigueses. Por eso ayer, cuando los catalanes devolvieron a la realidad al cuadro local con un contundente 6-13, no había lamentaciones en Bembrive. «Quien no hubiese firmado una victoria y una derrota ante un rival como este» señala el máximo responsable del club vigués.

Su segundo partido como locales fue otra historia. La primera razón es que ayer no se permitía lanzar las bolas a los jugadores extranjeros. El Picher de los Halcones del partido del sábado, Rony Malavé, fue clave para el triunfo de su equipo. Ayer no pudo disputar el choque desde el montículo, y estos detalles a este nivel son cruciales. Y la segunda es que los errores en defensa en esta categoría se pagan muy caros.

La primera entrada del partido fue de tanteo. Los dos equipos se limitaron a estudiarse. En la segunda, una serie de imprecisiones de los Halcones, incluyendo una penalización por protesta, posibilitó que los catalanes anotasen tres carreras incluyendo un Home Run, una pelota fuera de los límites del campo, con unos 120 metros de alcance. En la tercera entrada, el mal inicio de los Halcones presagió un final de partido rápido cuando Sant Boi logró anotar dos carreras. Sin embargo, al bate los vigueses, gracias a las tres bases conseguidas por Tavares, que impulsó una carrera, y a un error del Catcher, posibilitaron que igualasen la entrada. Con el lanzador Tarache más centrado, no permitió ninguna carrera en la cuarta entrada, y con el poderío al bate, los Halcones llegaron a creer en la remontada. Se pusieron a un solo tanto con un Home Run que impulsó dos carreras. La quinta, y especialmente la sexta entrada, abortaron esta esperanza.

Algunas polémicas decisiones arbitrales también contribuyeron a caldear un ambiente que el marcador y el paso de las entradas fue enfriando. La primera derrota dura de los vigueses -en Pamplona perdieron pero por una sola carrera- no parece que vaya amedrentarles en su aspiración: ganar adeptos.