Si las circunstancias se vuelven esta tarde adversas al Celta, y en un momento determinado el partido requiere que Eusebio saque más pólvora al terreno de juego, el entrenador celeste se dará la vuelta, mirará hacia su banquillo y se encontrará con que se ha olvidado la dinamita en casa.
Esto ocurrirá en el caso de que la alineación sea la prevista, la que ensayó en el entrenamiento del jueves, que es la que entra en todas las quinielas como la más lógica dadas las bajas.
La ausencia de dos de los titulares en Alicante en el trío ofensivo, Ghilas y Dani Abalo, el primer porque juega con su selección y el segundo por sanción, unida a la baja también del internacional letón Maris Verpakovskis, deja escasos efectivos ofensivos en la primera plantilla celeste.
Los tres elegidos para el once parece que serán Dinei, David Rodríguez y Óscar Díaz. No hay más. Viendo la convocatoria de dieciocho efectuada por el técnico celestes, lo más ofensivo que le quedaría en el banquillo serían Michu y Danilo, dos centrocampistas con algo de llegada.
Eusebio está tranquilo y convencido de que no echará de menos a nadie: «Hay algunos jugadores que han ido con sus selecciones. He contado con menos efectivos, pero la idea es seguir en la línea que estamos haciendo. Todos los jugadores me ofrecen seguridad y en cualquier momento puede haber algún cambio en la alineación», añadió mostrando confianza en todos los jugadores de la plantilla.
Nadie del filial
Las posibilidades de tener pólvora en el banquillo pasaban, dadas las circunstancias, por convocar a algún jugador del filial. Iago Aspas, que atraviesa por un gran momento de forma y está en estado de gracia de cara al gol, tenía todas las papeletas tras realizar con el primer equipo las sesiones del jueves y del viernes, igual que el prometedor delantero de 19 años Joselu.
Eusebio admite que contempló esa posibilidad: «Ha sido una valoración que he hecho estos dos días. Decidí que viniesen con nosotros porque tienen la calidad suficiente para ayudarnos. Tras pensarlo bien, creo que tenemos opciones dentro de la plantilla para poder compensar las posibles situaciones que se nos vayan dando. He preferido contar con la gente de la plantilla». De todas formas, asegura que seguirá de cerca a la cantera: «Estaremos muy atentos a lo que estos chavales y otros vayan haciendo en el filial. Hay un grupo con mucho futuro».
No es la primera vez que Eusebio se queda con poca pólvora en el banquillo, aunque en esta ocasión se ha agravado por las bajas.