Un incendio calcinó ayer una vivienda deshabitada en el conjunto histórico de Tui. El fuego comenzó poco antes de las once de la noche en el inmueble, ubicado en la calle Cuenca y movilizó a efectivos de la Policía Local, del Grumir, del parque comarcal de bomberos y del cuerpo de voluntarios de Valença.
Según explicó el regidor local, el fuego se propagó con gran rápidez debido a que la vivienda (que consta de bajo y piso) tenía mucha madera apolillada. No fue preciso desalojar ningún edificio cercano ni se produjeron víctimas, aunque algunos vecinos salieron a la calle. El amplio dispositivo de emergencias tuvo que emplearse a fondo para sofocar las llamas y se mantuvo en acción hasta cerca de las cinco de la madrugada cuando, además de apagar el fuego se dio por asegurada la zona para evitar que se reavivara algún foco.
Las llamas calcinaron todo el inmueble, del que solo quedaron las paredes. Durante toda la jornada de ayer, explicó el alcalde, miembros del Grumir y del parque comarcal trabajaron en el inmueble para apuntalar y limpiar la zona.
No hubo que lamentar heridos, pero el incendio de ayer puso de manifiesto una demanda sobre la que ya había alertado el regidor tudense.
El tamaño de los vehículos del consorcio impide que puedan transitar por el conjunto histórico de la ciudad y, los más pequeños llevan menos agua, explicó el alcalde. De ahí que ayer de nuevo resultase también crucial la participación de los bomberos de Valença que colaboraron activamente con los del parque comarcal en el operativo.
El alcalde resaltó la necesidad de que el consorcio adquiera un vehículo especial adaptado para estas circunstancias y que, además de permitir su manejo por el conjunto histórico, disponga de un depósito suficiente y de una escalera. Antonio Fernández Rocha recordó que, aunque se disponga de manguera suficiente, «con la distancia se pierde presión y, por lo tanto, efectividad». Al cierre de esta edición, se desconocían las causas del siniestro.